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Se va a caer
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Ante las denuncias que comenzaron a circular por las redes sociales, donde se acusaba al docente de odontología por sus dichos discriminatorios hacia mujeres, no tardaron en aparecer otros casos, incluso de acoso sexual. 


Ante las denuncias que comenzaron a circular por las redes sociales, donde se acusaba al docente Eduardo Hassan, profesor adjunto de la cátedra de Anatomía General y Dentaria de la carrera de Odontología de la Universidad Nacional de Tucumán, por sus dichos discriminatorios hacia mujeres, se desarmó el pacto de silencio que el miedo y el hostigamiento llevó a callar a sus víctimas por años. Desde comentarios misóginos hasta acosos sexuales, los audios, los mensajes, las capturas de pantallas, circularon todo el fin de semana por grupos de WhatsApp, Facebook, Twitter e Instagram. Hay hechos que se remiten hasta el año 1999. Los más recientes sucedieron a comienzos de mayo. Casi 20 años de abusos de poder perpetuados dentro de la Universidad. 

A sus dichos sobre el rol de las mujeres en la cocina, de manera despectiva y discriminatoria, se sumaron denuncias por acoso sexual, que habrían sido cometidos dentro de la universidad. Según el relato de una ex alumna, los hechos sucedieron cuando cursaba Anatomía y la cátedra se encontraba en la Facultad de Medicina, en 1999. “Siempre me hacía rendir al final, cuando quedaba sola. En uno de los exámenes, me sentó en un banco, se bajó los pantalones y empezó a masturbarse delante mío. Él gozaba viendo mi cara de terror. Eso lo hizo un montón de veces y me decía que ya iba a ver si me aprobaba o no”, contó.

“Cuando me tocó cursar en el Parque 9 de Julio, siempre que salía a la siesta de las clases, encontraba su auto estacionado al lado del mío. Se sentaba en el asiento del acompañante, y cuando yo pasaba, abría la puerta del auto y se masturbaba”, continúo relatando.

En otro audio, docentes de Odontología y odontólogas egresadas de la UNT también denunciaron que los niveles de violencia fueron creciendo con los años y no solamente señalan a Eduardo Hassan, sino que involucran a otros y otras docente. “Se encarnizan con los alumnos y hasta hacen que abandonen la carrera. Raro es el que puede decir que pasó por la cátedra de Anatomía sin que le hayan dicho negro o que le hayan tocado el pelo, soplado el cuello, las hayan invitado a tomar un té, o que las traten de estúpidas, y/o las mandaran a cocinar”.

“Fui alumna de Hassan en el año 2005 y 2006. Me hizo llegar -junto a 3 compañeros más- hasta el final y el último día me dijo que me dediqué a corte y confección. Me sentí una fracasada, dejé la universidad por 1 año, tenía 18 años y recién empezaba a soñar con ser odontóloga”. Karen se está por recibir de arquitecta y espera que otras chicas encuentren la forma de compartir sus testimonios.

La semana pasada, luego de que las primeras acusaciones se viralizaran y se multiplicaran, el docente acusado se presentó en el medio local de mayor alcance para negar todo en una entrevista en vivo. “Hago bromas para despertar a la clase”, fue su excusa y además instó a que “den la cara” y que hagan los reclamos por la vía que corresponde.

En ese mismo sentido, las autoridades de la Universidad pidieron que las estudiantes hagan una denuncia formal, que den sus datos, cuando las prácticas de este docente son conocidas por generaciones. Además, se conoció que Hassan ya cuenta con una denuncia, de hace dos años que no tuvo ningún seguimiento. La decana de la Facultad de Odontología, Liliana Zeman, en una entrevista con La Gaceta, llamó a que las estudiantes hagan la denuncia correspondiente, asegurando que serán protegidas. “No tenemos nada que avale una acción de este tipo”, dijo en referencia a una posible suspensión momentánea del docente hasta que se aclare la situación.

Desde ADIUNT enviaron una nota dirigida tanto a la Decana de la Facultad de Odontología y a la Rectora de la UNT Alicia Bardón para que inicie, en el plazo de 48 horas, una investigación en el marco del “Protocolo de intervención institucional ante denuncia de violencia de género, acoso sexual y discriminación de género”, aprobado en diciembre del 2017. Según la nota presentada el 11 de este mes, el gremio recibió denuncias que acusan al docente Eduardo Hassan.

El miedo, un arma del patriarcado

El miedo a que no te crean, el miedo a ser juzgada, el miedo. Un mecanismo que durante mucho tiempo ayudó a mantener el status de quienes abusan de su lugar de poder lentamente está perdiendo valor en las víctimas, sobre todo cuando las denuncias se hacen colectivas y en el relato de una se identifican en miles.

“Yo le tenía miedo, cuando él me acosaba, me hacía tanto la cabeza con que nadie me iba a creer porque yo no era nadie. A veces me sentía culpable por como me manipulaba. Me hizo mucho daño. Espero que con todas estas denuncias se haga justicia”, explica una de las denunciantes.

“Ahora no estoy sola, ahora somos muchas. Me costó mucho darme cuenta de la gravedad de lo que estaba pasando y me animé a contar a un grupo de personas muy cercanas. Estas personas me escucharon y además me creyeron. Eso me ayudó mucho para seguir adelante con mi denuncia”.  A pesar de su valentía y convicción para llevar adelante la denuncia, tanto la secretaria académica como el decano de aquel momento, Raiden Lescano, no habrían tomaron cartas en el asunto. “Ahí me di cuenta que estaba sola y desamparada”.

Y ahora que estamos juntas, y ahora que si nos ven, abajo el patriarcado se va a caer“, cantan las feministas, como un mantra contemporáneo a todas las denuncias que dejan expuestas las redes de complicidad que de a poco van desarmándose para dar lugar a una vida libre de violencias.

Tradición de maltrato

En varios de los testimonios aseguran que la violencia no era solo a mujeres. “En mi comisión también me acuerdo que tenía compañeros de Salta y de Jujuy y los tomaba de punto, los trataba de collas, negros de mierda, pelotudos porque así te trataba cuando vos no entendias o decías algo mal. Muchos han terminado y otros dejaron la carrera por esos maltratos”, afirmó una de las víctimas.

“Él es la punta del iceberg, es una parte de la maquinaria de maltrato hacia el alumno y entre docentes también”, asegura una docente de la carrera. “Nunca he pensado que iba a verlo caer a este desgraciado. Incluso mató un perro en el estacionamiento de la facultad. Estamos hablando de una persona con serios problemas sociales”.

Si no hay justicia, hay escrache

Este lunes, agrupaciones estudiantiles como Franja Morada y Ronovación Estudiantil tomaron la cátedra de Anatomía, debido a que aún no se había separado al docente del cargo, como había trascendido en algunos medios. Los y las estudiantes no dejaron que se tome el parcial y se mantienen firmes junto a las denunciantes.

“Tenemos que solidarizarnos con las estudiantes para que puedan estudiar en un ambiente sano”, se escucha en un audio difundido en grupo de odontólogos y odontólogas de Tucumán, convocando a sumarse a la movilización que realizarán mañana al mediodía en la Facultad de Odontología contra la violencia de género, convocada por ADIUNT y otras organizaciones.

Desde Ni Una Menos Tucumán lanzaron la campaña #Cuéntalo Estamos Juntas, para abrir el debate y aportar otros canales de comunicación para escuchar y acompañar a quienes sufren violencia machista.

 

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