Una ciudad sin cuidacoches, crónica de una política macrista anunciada

Cuidacoches

Si de algo nos sirve la histórica falta de federalismo en los contenidos de la TV es que los tucumanos pudimos ver durante décadas qué cosas pasaban en Ciudad Autonoma de Bueno Aires, cuáles eran los cortes de calle y quienes eran los grupos afectados por las políticas que implementó el macrismo desde que llegó a la ciudad con su campaña “va a estar bueno Buenos Aires”.  Manteros, trapitos, espacios culturales independientes y espacios verdes fueron tópicos recurrentes en la gestión PRO, que siempre se mostraron como batallas culturales por mejorar la ciudad en contra de la informalidad de la economía. 

Es por ese recuerdo que ver lo que pasa hace semanas con los cuidacoches en San Miguel de Tucumán no es una sorpresa, se parece más bien a una repetición de una transmisión porteña pero con tonada tucumana. Las decisiones de la gestión Alfaro respecto a todo lo que pasa dentro de las cuatro avenidas de nuestra ciudad parecen ser un plan de acción macrista, o por lo menos, un plan de acción que tiene  los mismos objetivos que la gestión PRO en CABA, transformar lo público en privado y quitar a las personas que no generen ganancias para empresarios del medio. 

“Hacer ciudad” es imprescindible, toda mejora de las condiciones en las que actualmente se encuentra la circulación de automóviles en la ciudad es necesaria, el asunto es pensar y explicitar claramente qué tipo de medidas se toman en cuenta y a quienes se beneficia con esto. Existen otros modos menos violentos para los que menos tienen, se puede ordenar el estacionamiento, cobrar y regular el trabajo de los cuidacoches al mismo tiempo, todo esto beneficiaría al municipio, a los vecinos de la ciudad y a los trabajadores junto a sus familias. Pero una vez más, para pensar en esta articulación es necesario cuestionar el modelo empresarial que prima en las gestiones del PRO a nivel país. 

Un contrato poco claro y nada beneficioso 

En el día de ayer en el programa Con Mucho Picante la concejala Sara Assan remarcó que la contratación de la empresa está viciada y que técnicamente es posible rescindir el contrato sin que eso genere costo para el municipio. “La empresa se encontraba concursada desde el 2002, durante el periodo en el que el intendente hace la protocolización de ese contrato seguía viciada porque seguía concursada la empresa, entonces es un contrato  que el intendente tiene que tomar la decisión de anularlo y no le costaría un peso”.

En el día de hoy desde el Concejo Deliberante se realizará una revisión de contrato,debido a que no lo recibieron con anterioridad, ni tampoco obtuvieron información clara de que se iba a hacer con la empresa Tecno Agro Vial S.A, lo único que sí saben los concejales es que es una empresa que no estaba en las mejores condiciones para ser adjudicataria de este servicio y además que ya tiene vínculos con el PRO en el gestión de CABA. 

Organizar la ciudad junto con los ciudadanos 

Quienes trabajan o estudian a primera hora de la mañana pueden ver que el centro de la ciudad de san miguel de tucuman la habitamos todos los tucumanos. Desde los cuatro puntos cardinales llegan colectivos llenos de trabajadoras y estudiantes cada mañana. La ciudad es de los que tienen propiedades en ella, de los comerciantes, de los trabajadores y también de quienes circulan a diario por aquí. Las instituciones del Estado, los espacios educativos y los locales comerciales se concentran en unas cientos de cuadras. 

Esta convivencia no siempre es armónica y cuanto más crece la urbe es necesario regular, en ese sentido desde el MTE (Movimiento de Trabajadores Excluidos) presentaron un proyecto de Sistema de Estacionamiento Medido Solidario, en el cual pueda articular a los trabajadores que están en la calle desde hace años, al Estado Municipal y los usuarios de estacionamiento en un vínculo productivo. Son los mismos trabajadores los que le están diciendo a la Municipalidad que pueden tener un sistema que genere ganancias al municipio y genere puestos de trabajo, en vez de una empresa de otro lugar que se  lleva el 85% de lo recaudado. 

Resulta necesario acordar criterios para los proyectos que se realizan en la parte de la ciudad donde más personas se concretan. Quitarles la fuente de trabajo a 700 trabajadores y trasladarlos no es una estrategía respetuosa de derechos y tampoco es eficaz. La experiencia de los trabajadores del Mercado del Norte da cuenta de eso. 

Sobre todo teniendo presente el momento de crisis económica, eliminar  puestos de trabajo de la economía informal es sinónimo de multiplicar la crisis y el malestar social, porque las personas no desaparecen por no tener trabajo, y porque ninguna ciudad progresa cuando hay cada vez más personas que no tienen para comer. 

Es tiempo de hacer gestión, de sentar a todos los interlocutores en una mesa y buscar una salida que no deje a más ciudadanos fuera de la ciudad.  Y sobre todo, es tiempo de dejar de reproducir la política de la batalla,porque el Estado no puede batallar contra los más pobres, siempre será desigual y violento. Del otro lado del Estado Municipal  están jefas y jefes de hogar que viven desde siempre al día, antes con lo que conseguían cuidando coches y ahora  ahora pidiendo bolsones de comida al Estado y haciendo ollas populares. 

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