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“Lo que un músico puede dar por sí mismo es más rico que lo que un director puede pedir”

La Orquesta Picante, perteneciente al M.U.N.T., ofrece conciertos alejados de partituras y repeticiones. Señas, música, artes escénicas y danzas convergen en un mismo sitio. Su director, Manuel Tirso Rubio Carreras, fue entrevistado para La Nota.

Manuel Tirso Rubio Carreras para La Nota

Manuel Tirso Rubio Carreras llegó cinco minutos antes de lo acordado. Yo, cinco minutos después. Me saludó amablemente y -con mates de por medio- empezamos a charlar. Tímidamente empezó a responder algunas preguntas. Me llamó la atención que alguien que dirige una orquesta -y frente a un numeroso público-, pueda ser tan calmo en algunas ocasiones.

Manuel es oriundo de Saavedra, Buenos Aires, pero vive en San Miguel de Tucumán desde hace más de 4 años. Cuando llegó no se imaginaba que sería el director de la Orquesta Picante, un proyecto que lleva ya 2 años de recorrido y que además fue impulsado por él mismo.

“Tucumán es un lugar más accesible -en algunos aspectos- que Buenos Aires, donde generalmente activar movidas culturales se vuelve lento, tedioso y burocrático. Además, también hay una movida cultural muy interesante y me encanta estar cerca de los valles. Cada vez que puedo, voy”, dijo sonriente el director de la Orquesta Picante.

La vida, el músico

Desde pequeño, Manuel se interesó por la música. “Al principio tocaba con cualquier objeto improvisado y devenido a instrumento, hasta que adquirí un bombo, pero fue recién en el último año del secundario que pude comprarme una batería y empecé a tomar clases. Desde ese entonces supe que quería dedicarme a la música. Seguí tomando clases particulares con varios maestros y me inscribí en el Conservatorio Superior de Música “Manuel de Falla”. Estudié batería desde desde chico con Martín López Grande, luego ensamble y armonía de jazz con Rodrigo Agudelo, Ada Rave, y Nicolás Chientaroli”, recordó Manuel, agregando que su tránsito por la música en general ha sido muy diverso. “Mi fuerte es la batería y también tomé clases con Daniel Pipi Piazzolla, quien me transmitió la versatilidad necesaria para tocar cualquier género musical. Cuando iba al colegio formé parte de una banda en la que hacíamos covers sin ningún hilo conductor, luego en otra de folklore y otra de jazz. Luego empecé a ampliar mis gustos -y siguiendo los consejos de Pipi- me empapé de otros géneros como el Funk, Rock, Reagge, Cumbia, Salsa, etc”.

 La Orquesta Picante

“En un momento determinado llegué a tocar en muchas bandas a la vez, muy distintas entre ellas y comencé a percibir un gran desgaste energético, volcado en proyectos que finalmente no eran míos. Ese fue el puntapié inicial que me condujo a preguntarme qué proyecto quería generar yo, algo que no tenía muy claro y para lo que investigué y reflexioné bastante. En medio de ese proceso, un amigo músico -que tomó un taller de Soundpainting en Brasil-, al volver me pasó un link de un video e inmediatamente supe que quise incursionar por allí, por lo que investigué lo que más pude y compré la bibliografía necesaria para estudiar y adaptar un proyecto con bajada local. Hasta el momento, no tengo conocimiento de que haya otro grupo de Soundpainting en nuestra región y país.

Una vez armado y escrito el proyecto, lo presenté en el Museo de la Universidad  Nacional de Tucumán (M.U.N.T., septiembre de 2016) y la Directora del mismo, María Elina Valladares y la Coordinadora del Área Cultural, Lic. Claudia Epstein, apoyaron la idea desde el principio y me brindaron el espacio para llevarlo a cabo y arrancar la convocatoria. Seleccioné músicos de distintos instrumentos, géneros, espacios y estilos, teniendo en cuenta también, algunos aspectos que iban más allá de la música y que tenían que ver con el trabajo grupal, el compartir, la solidaridad y la versatilidad, entre otros factores”, relató el músico.

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La Orquesta Picante está compuesta por 13 músicos, con la participación eventual de otros artistas del palo del teatro y la danza. Se trata de una orquesta de Soundpainting. Cualquier persona puede participar de la orquesta, sin necesidad que sea músico previamente y esto, se debe a que “no nos regimos por parámetros académicos y todos somos, de algún modo, “musicales” para trabajar en ese contexto. No hay una verticalidad. Desde luego una persona experimentada en la música tiene más precisión en algunas cosas, pero son detalles que no intervienen en la esencia del proyecto” dijo Manuel, defendiendo el sentido inclusivo de su proyecto.

¿Qué es el Soundpainting?

El Soundpainting es un lenguaje universal de señas para la composición multidisciplinaria en vivo, el cual es interpretado por músicos, actores, bailarines y artistas visuales. En la actualidad (2018) la lengua está compuesta por más de 1500 gestos que son utilizados por el Soundpainter (compositor) para indicar el tipo de material que desea de los intérpretes. Éste realiza una composición mediante la variación de los diferentes parámetros de cada conjunto de los gestos expresados. El Soundpainting fue creado por Walter Thompson en Woodstock, Nueva York, en 1974.

El Soundpainter (el compositor), que por lo general se coloca frente al grupo, se comunica mediante una serie de signos expresados con las manos y el cuerpo, que indican un material específico y/o aleatorio a realizar por el grupo. El Soundpainter utiliza las respuestas de los artistas, intérpretes o ejecutantes, moldeándolas o dándoles forma dentro de la composición, y luego indica otra serie de gestos, que constituyen una frase, y continúa de esta manera durante el proceso de composición de la obra.

No académico, inclusivo y grupal

Manuel se define como el director de la orquesta. “Entre mis objetivos siempre está presente generar recursos para que nos escuchemos entre todos. El trabajo del soundpainter, en general, se aprecia también en el escenario frente al público, en cambio, el trabajo de un director académico se aprecia en los ensayos y no en los conciertos”.

La sala multimedia del M.U.N.T. responde a las necesidades de la orquesta, donde tocan de forma acústica y les permite lograr un clima muy íntimo con el público. En este sentido, en el marco del Ciclo Didáctico de la Noche de los Museos, la directora del M.U.N.T., Elina valladares manifestó que “…la promoción de esta propuesta resulta de vital importancia para el Museo, debido a que experimentar este tipo de actividades culturales fuera de los dispositivos convencionales, fortalece la extensión universitaria y el reconocimiento a todos los protagonistas en la sociedad, cometido fundamental de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de Tucumán”.


Una espectadora dirige la orquesta en el marco del Ciclo Didáctico de la Noche de los Museos en el M.U.N.T.

Improvisar

“En las orquestas académicas se diferencian bastante los ensayos de los conciertos. En el escenario aparecen energías que van más allá de lo musical. En nuestro caso, no identificamos ensayos de conciertos; cada vez que tocamos es diferente y nunca sabemos bien qué va a pasar ni cómo saldrá. A veces tocamos sin público y sale increíble ¡y lamentamos que nadie más que nosotros lo haya apreciado!”, dijo Manuel, Manu para sus amigos, a La Nota.

La improvisación grupal -en el campo de las artes al menos- requiere de un conjunto de claves excluyentes -como la atención, la solidaridad, el respeto y un agudo sentido de adaptación- para que se produzca un diálogo fluido entre los integrantes y suceda la comunión que todos esperan y que a su vez construyen. Es posible, que la improvisación grupal exitosa sea uno de los modos más elevados de producción en el campo del arte.

“Los músicos que reproducen una partitura, jamás podrán explotar su potencial como músicos creativos. Hay que animarse. Creo que lo que un músico puede dar, siempre será más rico que lo que un director le pueda pedir, además, en nuestra orquesta también participa el público; a veces de un modo activo pero desde el comienzo hasta el final -y sin que se lo propongan- lo hacen, porque están presentes en el proceso de construcción y sus reacciones son respuestas que retroalimentan lo que sucede. Es una creación colectiva, en la que todos estamos aprendiendo”.

 

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