“Ayelén extrañaba mucho a su familia, pero tenía miedo de volver a Tucumán”

Francisco Quiñones Cuartas, director en Bachillerato Popular Travesti Trans Mocha Celis, cuenta a La Nota Tucumán cómo conocieron a Ayelen Gómez en Buenos Aires. Además, relata la forma en que recibieron sus compañeras y docentes la triste noticia sobre su transfemicidio, en 2017. Hoy, en el inicio del juicio oral en la Sala Conclusional 1 del Fuero Penal de Tucumán, desde esa institución educativa esperan conocer la verdad de lo que pasó con a la joven travesti que casi fue exiliada de su provincia por haberse atrevido, en 2012, a denunciar los abusos de la policía. 

¿Cómo recordás a Ayelen Goméz en la escuela Mocha Celis?

Ayelen tenía muchas ganas de estudiar y salir de la situación en la que se encontraba. Estaba muy feliz de volver a estudiar. Era muy inteligente y tenía un entusiasmo particular. La situación que transitaba económicamente y en relación a la vivienda hizo que junto a otra egresada de la escuela se pensara en su regreso a Tucumán. Extrañaba mucho a su familia. Pero tenía miedo de volver por el episodio que había denunciado en 2012 (en la Comisaría II de la capital tucumana) y por el cual había llegado a Buenos Aires.

¿Cuál fue la sensación que tuvieron en el bachillerato cuando supieron que Ayelen había sido asesinada? 

Nos enteramos de una manera muy horrible. Vimos una noticia en los medios que utilizaban su nombre del DNI. Refiriéndose a ella en masculino. Sólo dos personas en nuestra institución conocíamos esa información porque éramos quienes hicimos sus trámites de inscripción y acompañamiento cotidiano. Inmediatamente supimos que se trataba de Ayelen

En ese momento nos comunicamos con el Cetrans de Tucumán. Con quienes habíamos hablado para avisar que Ayelen regresaba a su provincia y para que pueda continuar sus estudios allí. En ese momento existían solo dos espacios educativos para personas Travesti /Trans no exclusivos: Mocha Celis y el Cetrans. Hubo mucha tristeza, porque difundieron las fotos de dónde y cómo la habían encontrado. Sus amigas, sus docentes y sus compañerxs del bachillerato Mocha quedamos shokeadxs.

¿Qué se puede esperar de este juicio a cuatro años de su asesinato?

Este caso es una muestra de esta violencia estructural e incluso de una justicia patriarcal y machista que tenía toda la causa sin respetar su identidad. Sin avanzar la causa que es uno de los transfemicidios que se suman a la lista engrosada de Tucumán. Esperamos que este juicio sea un ejemplo. Pero no queremos perejiles presos, queremos saber la verdad. Que se haga justicia. Y no vamos a parar hasta una transformación de la Justicia, ya que necesita tener perspectiva de género y transfeminista.

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