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Medio Ambiente

“Mariposas, Mariposas, debajo del cielo, encima del mundo”

“Lo que estamos viendo en la actualidad es que las mariposas se están yendo de los sitios en los que han vivido por cientos de años”, dice la BBC, alertando sobre las consecuencias del calentamiento global. “El aleteo de las mariposas nos obliga a prestarle atención a lo que está pasando a nuestro alrededor”, escribió Alejandro Brown, presidente de la Fundación Proyungas sobre esa afirmación. Según su punto de vista, la sorpresiva “invasión” de pirpintos que vivió la provincia, es “un baño de esperanza, como un mensaje desde la naturaleza, que no todo está mal”.


En este verano tropical, caluroso y húmedo que hemos vivido en el noroeste argentino, ha sobresalido la inusual (pero no rara) “invasión” de mariposas blancas, regionalmente denominadas “pirpintos” como una señal… ¿de qué?

A lo largo de la historia, las mariposas han sido símbolos no sólo de transformación y pureza, sino también de muerte y pecado. Hoy en día, los científicos las estudian para ver qué nos pueden decir de nuestro planeta cambiante… ¿qué nos pueden decir sobre nuestra región?

Su efímera y frágil apariencia ha inspirado a poetas y músicos. Fueron “flores que vuelan y todo hacen excepto cantar” o son “cartas de amor rotas que, por los cielos, aletean y flotan y se tornan en mariposas“. Para la cultura Náhuatl del valle de México, cuando llegaron los conquistadores, “las mariposas simbolizaban el alma de los guerreros que, habiendo caído en combate, regresaban a la tierra de esa forma colorida y hermosa para embellecer la vida de los hombres”.

Foto tomada de Jujuy al Momento

Amargas o dulces, etéreas o siniestras, las delicadas alas de las mariposas han cargado con nuestras esperanzas y sueños durante siglos. Su viaje del huevo a la oruga y luego a la crisálida, para convertirse en una belleza alada ha evocado historias que resuenan con los misterios del alma, la vida y la muerte. Para algunos, esas transiciones son símbolos de esperanza, una muestra de que el alma humana puede liberarse de las cadenas terrenales, de la oscuridad y la confinación y volar hacia la luz. A los griegos de la antigüedad les cautivaba esa noción e identificaban a la mariposa con la esencia de nuestro ser, por lo que Psique, la divinidad que personificaba al alma, a menudo está representada con alas de mariposa.

Foto tomada de La Gaceta – Salta

Pero no siempre fue así. Algunas mariposas han significado cosas muy distintas.

Los brillantes y fogosos colores, con alas de negro aterciopelado manchadas de carmesí, inspiraron imágenes de un infierno. Las blancas, por su lado, representaban pureza y esperanza. “Y tú apareces en mi ventana, suave y pequeña, con alas blancas. Yo ni respiro para que duermas, y no te vayas…” reza la canción de Silvio Rodríguez justamente llamada “Mariposas”.

E incluso las menos coloridas, hasta desaliñadas, han sido usadas en la pintura para reflejar nuestros temores. En “El jardín de las delicias” del holandés Hieronymus Bosch (El Bosco), diablos con alas de mariposas forman parte del infierno y le hacen cosas muy desagradables a la gente.

Los ocelos, esas manchas en forma de ojo que se pueden encontrar en las alas de algunas mariposas como la “Mariposa Cara de Búho”, no siempre fueron vistas como un diseño que les sirve para espantar depredadores hambrientos, sino por el contrario fueron consideradas como un instrumento de Dios para vigilarnos. Así, se convirtieron en espías morales enviadas a un mundo en el que es muy fácil caer en la tentación. “Eran ellas las que nos observaban. Pero hoy en día, somos nosotros los que lo hacemos… e intensamente, pues se han tornado en un presagio moderno del destino ambiental del planeta” según la BBC.

Lo que estamos viendo en la actualidad es que las mariposas se están yendo de los sitios en los que han vivido por cientos de años”, dice la BBC. Algunas especies han reducido su distribución en cientos de kilómetros, otras han subido en las montañas extinguiéndose de las partes bajas. Lejos están nuestros tiempos juveniles donde la principal diversión durante las siestas estivales era atrapar con ramas a las mariposas y ver entre los amigos quien había atrapado más… “Si te vas, no tengo nada, Si te quedas puedo hasta el mundo cambiar. O quizás no habré crecido, dejando mariposas escapar…” se lamentan en la canción “Mariposas” de Los Enanitos Verdes.

Foto tomada de La Voz del Interior

Nos fijamos en la sensible mariposa pues su comportamiento es un efecto visible de un mundo que se está calentando”, dice la BBC y cada vez nos interesa más lo que nos están diciendo. En América, la población de mariposas monarca ha caído en picada. Esa belleza, ejemplo clásico de las migraciones multitudinarias, que a menudo ha sido descrita como “fragmentos de vidrio de color que caen con los rayos del Sol”, es la que recorre anualmente, una ruta de 4.000 kilómetros entre México y Canadá. En 2004, se estima que 550 millones llegaron a su hogar invernal; diez años más tarde, en 2014, había apenas 50 millones, una reducción del 90%. Por ello hoy en día el aleteo de las mariposas nos obliga a prestarle atención a lo que está pasando a nuestro alrededor. Son tanto beneficiarias como víctimas del cambio climático y se las está estudiando por lo que nos pueden decir sobre el futuro de la vida en la Tierra.

Foto tomada de La Gaceta – Tucumán

Hoy sentimos en las provincias del NOA esta sorpresiva “invasión” como un baño de esperanza, como un mensaje desde la naturaleza, que no todo está mal…Un llamado de atención de que somos parte y que necesitamos del entorno natural, donde hombre y naturaleza podamos coexistir y mejor aún ayudarnos mutuamente. Este es quizás el mensaje que esta región puede dar al resto del país.

“Qué maneras más curiosas de recordar tiene uno, qué maneras más curiosas. Hoy recuerdo mariposas, que ayer sólo fueron humo. Mariposas, mariposas que emergieron de lo oscuro. Bailarinas silenciosas”… “Tu tiempo es ahora una mariposa, navecita blanca, delgada, nerviosa. Siglos atrás inundaron un segundo, debajo del cielo, encima del mundo”…

(*) Nota basada en “Los secretos que develan las mariposas sobre la vida” por Mary Colwell, BBC News.

Alejandro D. Brown, Presidente Fundación ProYungas

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