Lohana Berkins y el derecho a decidir

A cuatro años de la muerte de la activista histórica, Lohana Berkins, desde La Nota, la recordamos como una de las personas que abrazó con mayor fuerza las luchas feministas de Argentina y Latinoamérica.

Lohana Berkins, una histórica activista política que falleció  el 5 de febrero del 2016. Resulta imposible enumerar la totalidad de prácticas políticas relevantes que tuvo Lohana durante su vida, como activista dejó marcas en todas las esferas donde militó y sus palabras resuenan en espacios que desbordan los límites geográficos de nuestro país. En vistas a este contexto político, cabe resaltar su lucha por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito.

Lohana Berkins formó parte de las personas que abrazó con mayor fuerza las luchas feministas de Argentina y Latinoamérica. Su participación política organizada comenzó en 1991, en una organización denominada Asociación de Travestis Argentinas (ATA), cuya primera actividad fue participar de la organización de la tercera marcha del Orgullo. Como relata Lohana en su texto Itinerario Político del Travestismo,  las travestis tuvieron que dar batalla también al interior de lo hoy denominamos “colectivo lgbti”, porque tanto lesbianas como gays reproducían la incomodidad que le genera a la cultura binaria, la identidad travesti.

Desde esa organización, y con otras que vendrán después como ALITT, afianzaron la lucha por el reconocimiento a la identidad, por el derecho a ser, y también por una serie de necesidades concretas como el derecho a circular por la vía pública sin ser detenidas por la policía. También trabajó para generar alianzas en los ámbitos intelectuales, dicen les que conocieron personalmente, que Lohana siempre andaba tejiendo, tramando, construyendo alianzas nuevas e imaginando mundos posibles.  

Todo un entramado de producción de material escrito, audiovisual, y la asistencia reuniones provinciales, nacionales e internacionales formaron parte de la agenda militante de Berkins. Todavía podemos ver videos, entrevistas y conferencias en la web, allí resuenan en su boca teorías completas sobre géneros, plataformas de acción y poesía amorosa.

La trava salteña que contribuyo a resignificar el termino travesti, luego le agregó la furia, y la desparramó por cuanto espacio le fue posible, para luego dejarla como herencia,  porque la furia ante la injusticia es un legado que dejó Lohana, para las que puedan oír y quieran luchar por transformar este mundo.

“Para mí la política debería ser como el juego de las mamushkas, donde se siga destapando para ver hasta donde se puede transformar”, decía Lohana  en una entrevista a la revista travesti Latinoaméricana”  “El Teje”.

Berkins siempre entendió que su enemigo era el patriarcado y la heterónoma, esa forma de pensar al mundo que estructura la realidad física, sexual, y amorosa a partir de dos cuerpos, dos orientaciones sexuales, y dos identidades que se “complementan”. Como principal herramienta de batalla pedía el reconocimiento para las travestis, para el cuerpo travesti, y para todas las formas de vida que las travestis quisieran tener. Defendió públicamente el deseo de maternidad y religiosidad de Florencia de la V, defendió las identidades disidentes, y reclamó a todo el colectivo militante  complejizar las miradas sobre lo trans, porque ella sabía muy bien jugar a ese juego de mamushkas.

Es por este reconocimiento de que el patriarcado produce, construye y categoriza los cuerpos que Berkins apoyó la lucha por la despenalización del aborto, primero, y la campaña por el Aborto legal, seguro y gratuito después.  ¿Cómo podía una activista travesti que lucha por el derecho a ser y decidir sobre su propio cuerpo más allá de cualquier estructura binaria, no acompañar a las mujeres en sus luchas por derecho a decidir? : “Así como el travestismo es un viaje de ida, el feminismo también. Tenemos que tomar y volver a tomar una y mil veces las banderas de la despenalización del aborto porque a través de él nosotras también estamos pidiendo el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, que es el primer territorio de paz a defender. No podemos mirar para otro lado. Las travestis no tenemos la capacidad física de parir un hijo, pero sí de engendrar otra his-toria. Porque cuando hablamos de violencia de género: ¿sobre qué se ejerce? Sobre el cuerpo. Los golpes, la discriminación, la muerte. Hay que lograr que los Estados reconozcan el derecho a decidir sobre los cuerpos.”[1]

Resulta bastante complejo analizar cuáles son todas las consecuencias que tuvo la militancia trans al formar parte de la lucha por el aborto legal. Proponemos pensarlo desde dos aspectos:

En primer lugar, podríamos decir que con Lohana, y muchas otras junto a ellas,  re significa el termino sororidad. El sujeto político travesti logró entrar en esferas políticas donde el ser feminista era equivalente a ser mujer cis-genero[2], y ampliar estar alianzas. Esas alianzas se multiplicaron, por ejemplo en Tucumán, durante el 2017 las mujeres trans y travestis organizaron la primera marcha por la muerte de Ayelén Gomez, en esa oportunidad, el movimiento Ni Una Menos acompaño activamente. Las alianzas políticas y amorosas que se generaron entre travestis, lesbianas y mujeres heterosexuales bajo la lucha de la campaña por el aborto dan cuenta de que existen las suficientes cosas en común como para caminar al lado.  Sororidad ante violencia patriarcal ya no significa lazos solo entre mujeres cis.

El otro punto que parece interesante remarcar es  sobre aquellos tejes que comenzó Lohana, y siguieron multiplicándose. Como consecuencia de la identificación de lesbianas y travestis con el movimiento feminista, aparecieron cuestionamientos dentro del colectivo “gay”, la idea de gays, putos, maricas cercanos al feminismo está más presente en la actualidad que hace 10 años. Quizás también se deba a que las acciones que llevaron a cabo los grupos conservadores durante el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo se parecen mucho a las que hicieron durante el debate por el matrimonio igualitario en el año 2010. Tenemos los mismos frentes de batalla, los fanatismos religiosos y su desinformación, y el odio con todas sus prácticas.

Vaya para Lohana, donde sea que esté, un abrazo grande, y un gracias eterno por ser una valiente mariposa, una inigualable política, una luchadora por el derecho a decidir y una furiosa travesti. ¡Hasta siempre!


[1] El Teje, Volumen 1-Noviembre 2007.

[2] Cis-genero: es un término que se utiliza para describir a personas cuya identidad de género y género asignado al nacer son concordantes, y que cuyo comportamiento también es concordante con el que socialmente se asigna a dicho género.

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