Diego Santilli: del menemismo al mileísmo, el dirigente que Javier Milei llegó a llamar “corrupto”
La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete, en medio de la crisis política que atraviesa el Gobierno por las denuncias de corrupción y el creciente desgaste interno, abrió una nueva etapa para la administración de Javier Milei. El elegido para ocupar uno de los cargos más sensibles del Ejecutivo fue Diego Santilli, un dirigente con más de tres décadas de recorrido en la política, que pasó por el peronismo, se consolidó en el PRO y hoy se convirtió en una pieza clave del oficialismo libertario. ¿Quién es el hombre que ahora tendrá la tarea de sostener el equilibrio político de un Gobierno en crisis?
Cuando Javier Milei anunció la incorporación de Diego Santilli a su círculo más cercano, una parte de la discusión política volvió inevitablemente al archivo. No porque Santilli fuera un desconocido, sino porque durante la campaña presidencial de 2023 el propio Milei lo había convertido en uno de los símbolos de aquello que prometía erradicar: la “casta”.
Contador público, Santilli inició su carrera en el peronismo porteño durante los años del menemismo. Formó parte del armado político que orbitaba alrededor de Miguel Ángel Toma y luego fue construyendo una trayectoria que lo llevó a atravesar distintos espacios de poder sin abandonar nunca los principales centros de decisión.
Con la llegada de Mauricio Macri a la Ciudad de Buenos Aires dio uno de los saltos más importantes de su carrera. Fue ministro de Ambiente y Espacio Público, luego ministro de Seguridad y finalmente vicejefe de Gobierno durante las dos gestiones de Horacio Rodríguez Larreta. Desde ese lugar se convirtió en una de las caras más visibles del PRO y uno de los principales operadores políticos del macrismo.
En 2021 desembarcó en la provincia de Buenos Aires como candidato a diputado nacional y dos años después intentó disputar la gobernación bonaerense. Aunque perdió frente a Axel Kicillof, mantuvo un perfil de dirigente dialoguista dentro del PRO y fue uno de los primeros en impulsar un acercamiento con el gobierno libertario.
Ese pragmatismo terminó acercándolo a Javier Milei. Mientras una parte del PRO mantenía una relación oscilante con La Libertad Avanza, Santilli eligió respaldar buena parte de las iniciativas del Gobierno en el Congreso y comenzó a convertirse en un aliado estratégico para el oficialismo.
En plena campaña electoral de 2023, cuando Santilli era el candidato a gobernador de Horacio Rodríguez Larreta, el entonces candidato libertario publicó un mensaje en redes sociales donde lo acusó de representar todo aquello que cuestionaba de la política tradicional.
“No hay nadie que no diga que es un corrupto”, escribió Milei. También lo definió como “el candidato de los TikTok y el boludeo en una provincia gobernada por la inseguridad y los narcos” y sostuvo que “vive de sus negocios”.
Dos años después, el escenario cambió por completo. El dirigente bonaerense pasó de ser uno de los ejemplos utilizados por Milei para denunciar a la “casta” a convertirse en uno de sus principales aliados políticos y en una pieza clave dentro del esquema de gobierno.
La transformación no sólo refleja el acercamiento entre sectores del PRO y La Libertad Avanza. También expone uno de los giros más notorios del oficialismo: varios de los dirigentes que durante la campaña fueron señalados como parte de la “vieja política” hoy ocupan lugares centrales en la construcción de poder del Gobierno. Santilli, que supo transitar el PJ, el macrismo y ahora el mileísmo, es quizás uno de los ejemplos más acabados de esa metamorfosis.



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