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¿Qué alimentos se pueden evitar para prevenir cefaleas y migrañas?

El dolor recurrente de cabeza afecta a 1 de cada 7 personas adultas en el mundo, y aunque se podría evitar y controlar en más del 90% de los casos, son pocas las que logran hacerlo. Un especialista en nutrición asegura que a través de una alimentación baja en histamina y nitratos pueden prevenir y frenar las tan temidas migrañas.

Las migrañas y cefaleas son distintos dolores de cabeza que se dan en todos los continentes sin excepción y afecta a 1 de cada 7 personas en el mundo. Si bien existen distintos grados de migraña, socialmente la cefalea no está aceptada como un trastorno que pueda dificultar la rutina, sin embargo, la migraña crónica es hoy para la Organización Mundial de la Salud una enfermedad discapacitante que obstaculiza la actividad diaria.

Como primera medida es importante aclarar lo siguiente; la migraña es un tipo de cefalea severa, mas no toda cefalea es una migraña. La prevalencia mundial de la cefalea (al menos una vez en el último año) en los adultos es de aproximadamente el 50%. Entre la mitad y las tres cuartas partes de los adultos de 18 a 65 años han sufrido una cefalea en el último año, y el 30% o más de este grupo ha padecido migraña.

Cefaleas, según la OMS
Las cefaleas se definen como dolor de cabeza y trastornos primarios dolorosos y en algunos casos incapacitantes como la jaqueca o migraña. Existen múltiples causas y a veces incluye el dolor facial cuyo origen se puede localizar al contenido del cráneo, los músculos del cuello, los nervios periféricos, el ojo y las piezas dentarias. Las causas más frecuentes de cefalea primaria son: la migraña, la cefalea tensional y la cefalea en racimos. 

Tipos de cefaleas
La migraña, la cefalea tensional y la causada por consumo excesivo de analgésicos (cefalea de rebote), tienen importancia para la salud pública, pues causan gran discapacidad y morbilidad en la población.

Cefalea tensional
Es la cefalea primaria más común. Ésta puede ser episódica y se produce en menos de 15 días al mes, se observa en más del 70% de ciertos grupos de población.
-La cefalea crónica, que se produce en más de 15 días al mes, afecta al 1-3% de los adultos.
-La cefalea tensional a menudo empieza en la adolescencia y afecta más a las mujeres que a los hombres en una relación de 3:2.
-Puede guardar relación con el estrés o con problemas osteomusculares del cuello.
-Cuando es episódica, los episodios duran por lo general unas pocas horas, pero pueden persistir varios días.
-La cefalea tensional crónica puede ser constante y es mucho más incapacitante que la forma episódica.
-El o la paciente describe esta cefalea a menudo como una especie de banda de presión u opresión alrededor de la cabeza, que a veces se irradia al cuello o desde éste.

Cefalea en brotes
Se inscribe también dentro de las primarias. Es relativamente rara; afecta a menos de 1 de cada 1000 adultos; es más frecuente en los hombres que en las mujeres, con una relación de 6:1.
-Generalmente se presenta a partir de los veintitantos años.
-Se caracteriza por episodios recurrentes y frecuentes (hasta varias veces al día), breves pero sumamente dolorosos, de cefalea y y normalmente se concentran en torno a un ojo, que lagrimea y se enrojece; se acompaña de rinorrea u obstrucción de la fosa nasal del lado afectado, y el párpado puede estar caído.
-Puede ser episódica o crónica.
-Cefalea por uso excesivo de analgésicos (cefalea de rebote)
-Está causada por el consumo crónico y excesivo de medicamentos para combatir las cefaleas.
-Es la forma más común de cefalea secundaria.
-Puede afectar hasta un 7% de ciertos grupos de población, más a las mujeres que a los hombres.
-Es una cefalea presente la mayor parte del tiempo, opresiva, persistente y generalmente peor al despertar.

Migraña o Jaqueca
-Es una cefalea primaria que suele aparecer en la pubertad y afecta principalmente al grupo entre los 35 y los 45 años de edad.
-Es dos veces más frecuente entre las mujeres que entre los hombres debido a influencias hormonales.
-Está causada por la activación de un mecanismo encefálico que conduce a la liberación de sustancias inflamatorias y causantes de dolor alrededor de los nervios y vasos sanguíneos de la cabeza.
-La migraña es recurrente, a menudo dura toda la vida y se caracteriza por episodios frecuentes.
-Los episodios se caracterizan normalmente por dolores de intensidad moderada a severa; dolor de un solo lado de la cabeza y/o pulsátil; empeora con la actividad física ordinaria; puede durar desde algunas horas hasta 2 ó 3 días; náuseas (el síntoma conexo más característico); fotofobia o intolerancia a la luz.
-Los episodios se presentan con una frecuencia que varía entre uno al año y uno por semana. En los niños, los episodios suelen durar menos y los síntomas abdominales son más prominentes.

Se institucionalizó la Semana de la Cefalea. El objetivo es facilitar el acceso a la consulta especializada y evitar que quienes padecen dolores de cabeza frecuentes (Shutterstock)

Para la neuróloga argentina Mónica Diez, miembro fundador de la Asociación Latinoamericana de Cefaleas, en el ámbito laboral no hay una buena recepción de la cefalea. “El dolor de cabeza es muchas veces menospreciado y el paciente no suele contar lo que le pasa en su lugar de trabajo, ya que de antemano piensa que no le van a creer”, dijo la especialista. Además, según la experta, al ser una enfermedad crónica no tiene cura, pero sí se puede prevenir y bajar la frecuencia de los ataques para lograr una mejor calidad de vida en pos de un bienestar.

Otra mirada

Para el experto en medicina orthomolecular, Rubén Mühlberger, existen múltiples factores que pueden desencadenar un ataque de migraña, entre ellos cuentan: el estrés, factores hormonales, el consumo de ciertos fármacos, alergias alimentarias, hipoglucemia (bajada de azúcar en sangre) y hasta el mal dormir (ya sea poco o insuficiente).

Sin embargo, se sabe que el 95% de ellas están causadas con el déficit de DAO (DiAmino Oxidasa), enzima intestinal encargada de digerir la histamina que está presente en la mayoría de los alimentos y por el consumo de nitratos (componentes químicos o sales que se forman a partir del ácido nítrico), que se encuentran en el agua, en muchos vegetales y en los alimentos procesados, como los fiambres y embutidos.

La importancia de una alimentación adecuada

Según el experto en medicina orthomolecular, una alimentación saludable baja en histamina y nitratos puede ayudar a prevenir y frenar las tan temidas migrañas. El especialista recomienda consultar con un profesionales nutricionistas realizarse estudios para chequear que exista verdaderamente un déficit de DAO o prestar atención a los alimentos que consume previo a los ataques de cefalea.

¿Una alimentación puede terminar con las migrañas?

El profesional advierte que se debe realizar una ingesta de micro y macro nutrientes: “Si llevamos una alimentación equilibrada y personalizada que evite aquellas moléculas que perjudican nuestro organismo, sin duda alguna podremos evitar las migrañas, como tantas otros trastornos funcionales”. En cuanto a los alimentos que las personas deberían evitar, Mühlberger recomendó aquellos que suben la cantidad de nitrato e histamina, como los embutidos (tales como el salame, el chorizo, salchichón, morcilla, mortadela, tocino, Frankfurt, y patés), las frutas cítricas (pomelo, kiwi, ananá, mandarina y naranja), los vegetales de hojas verdes (como lechuga y espinaca), los lácteos de origen animal (yogur, manteca, helados, quesos, leche), el té, café, edulcorante, conservas y fermentados (peces enlatados, tofu, chucrut), clara de huevo, alimentos precocidos (todos esos embolsados que venden en los supermercados), bebidas alcohólicas (vino, cerveza, licores), frutos secos (nueces, almendras, avellanas, pistachos, maní), condimentos (soja, vinagre, mostaza) y harinas industrializadas.

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Los alimentos que se deben evitar pueden ser reemplazados por otros y así evitar las migrañas. “Con las leches vegetales (excepto la de soja) yogur y queso de oveja o cabra, pan de quinoa, arroz, trigo sarraceno, infusiones con estevia o azúcar de coco en vez de edulcorante, pescado blanco fresco, carne fresca no congelada de cordero, conejo, pollo y pavo, algas, frutos como el higos, pera, manzana, sandía, melón y consumiendo mucha legumbre menos los garbanzos y la soja”, concluyó el especialista.

Autor/a
www.lanotatucuman.com
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