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Cine histórico, música, pero sobre todo reflexión, en el cierre del Festival Tucumán Cine

Con la presentación en vivo de la Orquesta Picante, que musicalizará un filme del año 1933, la décimo cuarta edición del Festival termina este viernes en la Sala Orestes Caviglia. “Esta edición vino repleta de cambios que seguiremos puliendo”, señala la Lic. Adriana Chaya, Directora del Departamento de Medios Audiovisuales del Ente Cultural de Tucumán.

Con entrada gratuita, la ceremonia de entrega de premios del 14° Festival Latinoamericano Tucumán Cine “Gerardo Vallejo”, en la sala Orestes Caviglia (San Martín 251) se iniciará a las 21.00 horas con la proyección de la histórica película Caperucita roja (1933), de Jorge Méndez Delfino, que, a su vez, será musicalizada en vivo por la Orquesta Picante.

En esta oportunidad, el jurado está integrado por Catalina Dlugi, Graciela Mazza, Fito Pochat y Guillermo Monti, quienes harán entrega de los dos premios oficiales provistos de $AR 200.000 para la película ganadora de la Competencia Latinoamericana, y de $AR 100.000 para la película ganadora de la Competencia Argentina. “Este año se suma la distribuidora Cinetren con un premio independiente destinado a la distribución de una película argentina, que se proyectará por todo el país y países limítrofes”, indica la Directora del Departamento de Medios Audiovisuales, Licenciada Adriana Chaya, para La Nota, agregando que también se harán entrega de menciones honoríficas que cuentan con la colaboración de la Asociación Tucumán Audiovisual y la Cámara de la Industria Audiovisual de Tucumán.

“Los y las especialistas que integran el jurado destacaron un nivel de excelencia muy homogéneo en las diecinueve producciones que participan de las dos categorías del certamen —detalla Chaya— entra las que se encuentran, en la Competencia Nacional, las películas tucumanas Bazán Frías. Elogio del crimen, del colectivo Cine Bandido y La Hermandad, de Martín Falci”.

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Bazán Frías. Elogio del crimen

El Festival, que comenzó el 2 de agosto, desarrolló una serie de novedosas propuestas y proyecciones de los filmes participantes en cuatro sedes distribuidas en tres puntos de la provincia: los Espacios INCAA Salas Orestes Caviglia y Hynes O’Connor, la Sala Cines del Solar y el Espacio INCAA Tafí Viejo.

Varios aspectos novedosos se pueden destacar alrededor del Festival y uno de los más notables fue la presencia de feminismos y perspectivas de género en varias actividades y en algunas de las propuestas cinematográficas, como, por ejemplo, la proyección y debate de la película Que sea ley de Juan Solanas, que colmó las instalaciones de la Sala Caviglia y del Ente Cultural.

“Desde el equipo de Medios Audiovisuales aprendimos muchísimo de esta edición, sobre todo en torno a cuestiones que queremos seguir puliendo, pero, igualmente, estamos muy satisfechos no sólo por la gran convocatoria registrada en cada actividad, sino, también, porque logramos uno de los objetivos de esta edición en torno a la reflexión ‘Latinoamérica piensa un nuevo cine’, que involucra, en este caso, a los espectadores y espectadoras que se animaron a dejar el lado el rol pasivo y participaron activamente de las charlas y debates”, señala Chaya.

Siguiendo la reflexión de Chaya, el cambio y/o involucramiento espectatorial puede considerarse, ciertamente, como una consecuencia que acompaña el crecimiento de la industria cinematográfica en la provincia, en virtud tanto del mismo Festival, como de la carrera de cine en la Escuela Universitaria de Cine y Televisión de la Universidad Nacional de Tucumán, que se inauguraron en el año 2005. A su vez, el recorrido transitado por los realizadores y realizadoras de cine en la provincia fue paulatinamente cosechando reconocimientos y consagraciones que culminaron a escala internacional. Un ejemplo claro de ello fue el suceso de El motoarrebatador, escrita y dirigida por Agustín Toscano, merecedora de diversos premios nacionales e internacionales, entre ellos, el de la instancia latinoamericana del mismo Festival Tucumán Cine 2018, y participó de la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes.

Cierre: Competencia Argentina, repaso histórico y crisis nacional

La iniciativa del pasaje por el cine histórico, que se realizará esta noche, fue una iniciativa del Museo del Cine de Buenos Aires, cuya propuesta será la proyección de Caperucita Roja (1933), la película de Méndez Delfino, uno de los primeros ejemplares que conforman la filmografía argentina. “Nos pareció muy interesante volver al origen de nuestro cine, porque este año incorporamos la Compentencia Argentina en el certamen y pensamos que sería una forma de reforzar una mirada y reflexión alrededor de la producción nacional, que necesita una fuerte re-valorización en estos momentos”, subraya Chaya.

En efecto, lo señalado por Chaya tiene sentido, puesto que, este martes, Directores Argentinos Asociados emitieron un extenso comunicado explicando la fuerte crisis por la que atraviesa la industria cinematográfica nacional —desde el año 2016— acusando a las políticas del Gobierno Nacional y a las autoridades del INCAA; “se deteriora cada modalidad y sector: óperas primas, experimentales, documental, ficción y animación, productores, actores, técnicos y directores. Lo más grave es que despoja al público, como ciudadanía, del esencial derecho de identidad cultural propia”, indica el comunicado.


La fotografía destacada es gentileza de La Hermandad

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