La Nota Tucumán

“Ser corazones de los otros”: una muestra que pone en diálogo cuerpos, memorias y tiempos en el Museo Iramain

Cultura

Este fin de semana, el Museo Provincial Escultor Juan Carlos Iramain abrió sus puertas a una nueva exposición: “Ser corazones de los otros”, una muestra multidisciplinaria que reúne obras de distintas épocas y procedencias para construir un entramado de relaciones entre cuerpos, memorias y formas de representación. La muestra forma parte de la programación del 66° Septiembre Musical.

La propuesta, con curaduría del artista, escritor y Licenciado en Artes Maximiliano Castro, reúne trabajos de Juan Carlos Iramain, Leonardo Iramain, Demetrio Iramain, Anuncio Iramain, Susana Ale, Fabián Castro, Javier Díaz, Pablo Ignacio Acosta, Margarita Tula Todd, María del Huerto Soria Bravo y Pedro Tenti.

El Museo Iramain no funciona solamente como una sala de exhibición, la propia casa forma parte de la experiencia. Sus habitaciones, patios, objetos y esculturas conservan las huellas de quienes la habitaron y de una parte importante de la historia artística tucumana.

La casa fue originalmente el hogar y taller de Juan Carlos Iramain, quien el 9 de julio de 1935 decidió abrirla al público y convertirla en museo. Creó lo que se considera el primer museo privado de la provincia. El espacio fue también un lugar de encuentro para artistas, poetas, músicos e intelectuales de la época.

“Ser corazones de los otros” parte justamente de esa condición. En lugar de presentar las piezas como objetos aislados, la muestra propone observar qué sucede cuando son colocadas unas junto a otras. “El recorrido se organiza como una escena de asamblea, en la que las piezas parecen compartir un mismo ámbito de presencia”, plantea Castro.

La idea de asamblea permite pensar las obras como sujetos que se encuentran, se interpelan y también se modifican entre sí. Las relaciones no están completamente determinadas de antemano, aparecen en la proximidad, en las distancias, en las miradas y en las tensiones que se producen dentro del espacio.

En ese sentido, el título de la exposición también funciona como una clave de lectura. “Ser corazones de los otros remite a la idea de representar, sostener o hablar en nombre de otros. Puede entenderse tanto como una forma de empatía como en relación con una función colectiva: la de quienes ocupan un lugar dentro de una comunidad y actúan en vínculo con los demás”, explica el curador.

“En la exposición, esta idea se traduce en la disposición de las obras: cada pieza adquiere sentido en relación con otras, como si pudiera reflejarlas, contenerlas o desplazarlas. De este modo, el título articula la dimensión afectiva y colectiva del proyecto, vinculando la noción de relación con la de representación”, agrega.

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Tres escenas para pensar los vínculos

La exposición se organiza en tres núcleos principales.

Escena de asamblea

Un conjunto de esculturas del acervo Iramain se dispone junto a obras contemporáneas, formando una suerte de mesa o audiencia. Las piezas ocupan distintas posiciones dentro de un mismo espacio y establecen relaciones a partir de sus diferencias de escala, material y lenguaje. No se trata solamente de observar cada obra, sino de atender a aquello que ocurre entre ellas. Las esculturas dejan de funcionar como unidades aisladas y pasan a formar parte de una escena común.

Dispositivo Alberdi

Este núcleo presenta distintas formas de aparición de Juan Bautista Alberdi: un retrato pictórico, un busto escultórico y un fragmento textual en formato digital. La combinación de estos elementos permite pensar la relación entre imagen, objeto y palabra, así como la circulación de ideas en distintos soportes.

Acumulación de figuras (Suplicantes)

El tercer núcleo reúne réplicas de figuras suplicantes que se disponen frente a un Cristo de Pedro Tenti. Las figuras recuperan una tradición iconográfica en la que el cuerpo aparece atravesado por gestos de oración, entrega o intercesión. Pero la repetición introduce otra dimensión: al multiplicarse, las figuras construyen una presencia colectiva. Lo individual y lo común comienzan a confundirse. Cada cuerpo conserva su singularidad, pero al mismo tiempo forma parte de un conjunto.

Una casa que también es parte de la obra

Hay algo particularmente significativo en que esta exposición ocurra en el Museo Iramain. La casa donde alguna vez trabajó y vivió Juan Carlos Iramain ya contiene, en sí misma, una historia de relaciones.

El escultor convirtió su casa-taller en museo en 1935 y durante décadas el espacio funcionó como lugar de encuentro de artistas e intelectuales. Ahí convivieron la vida cotidiana, la producción artística y la circulación de ideas. En 2015, la casa pasó a formar parte del patrimonio provincial a través del Ente Cultural de Tucumán.

El propio texto curatorial de la muestra parte de una imagen corporal: “El cuerpo no termina en la piel, respira el aire que estuvo afuera. En algún momento fue parte de otra cosa, atravesó otros pulmones, estuvo dentro de otros cuerpos. También dejamos algo de nosotros en el aire, en las manos que tocamos, en los objetos que usamos, en los cuerpos que abrazamos”.

La misma idea puede trasladarse al museo. “Algo de esto sucede también en una casa donde permanecen las obras y las huellas de quienes estuvieron allí”, propone el texto curatorial. Los cuerpos llegan desde tiempos diferentes y se encuentran en un mismo espacio.

Y concluye: “Tal vez ser corazones de los otros sea permanecer de ese modo: latiendo en un cuerpo que no es el nuestro, mientras algo de ese cuerpo empieza, lentamente, a latir dentro de nosotros”.

Este jueves 10 de septiembre, la muestra sumará una capa más de sentido con una intervención de música electrónica experimental en vivo, denominada «Lucas y el fin del mundo», a cargo de Lucas García Melo. La propuesta busca generar un cruce entre diferentes tiempos, materiales y sensibilidades, utilizando el espacio del Museo y las obras que integran la exposición como punto de partida para construir un paisaje sonoro que se transformará progresivamente a lo largo de la intervención.

El encuentro se realizará el próximo jueves 10 de septiembre desde las 20:00 horas con entrada libre y gratuita.

Para visitar la muestra

Museo Provincial Escultor Juan Carlos Iramain
Entre Ríos 27, San Miguel de Tucumán.

Horarios: martes a viernes de 9 a 12.30 y de 15 a 19; sábados de 15 a 19; feriados de 16 a 19.

La entrada es gratuita.

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