Maximiliano Castro

La Casa del Otro Lado: artes visuales, danza y música en vivo en Casa Nougués

Cultura

La histórica Casa Serafina Romero de Nougués será intervenida por una experiencia escénica que reúne artes visuales, danza y música en vivo. La Casa del Otro Lado se presentará el 17 y 18 de septiembre en la Universidad San Pablo-T.

Frente a la Plaza Independencia, sobre la avenida 24 de Septiembre, hay una casa que comenzó a construirse en 1916 por voluntad de una mujer. Serafina Nougués de Romero encargó al arquitecto Louis Martín y al constructor Luis Lambertini una residencia de cuatro plantas, un petit hôtel de inspiración italianizante que fue terminado en 1917. Cada nivel respondía a una función precisa: los servicios en el subsuelo, la recepción en la planta baja, la vida social en el piso noble y, en las habitaciones superiores, la intimidad familiar.

La casa atravesó después diferentes transformaciones. Fue dividida en 1968 y remodelada en 1994, hasta convertirse en el centro cultural de la Universidad de San Pablo-T y formar parte del patrimonio histórico de la ciudad. Más de un siglo después de su construcción, vuelve a ser intervenida, aunque desde una lógica completamente diferente a aquella para la que fue concebida.

Imagen de La Nota Tucumán

La Casa del Otro Lado propone habitarla desde el movimiento, la imagen y el sonido. La instalación está a cargo de la artista visual Mariana Ponce; la danza, de Antonella Mazziotti y Helena Cadierno; y la música será interpretada en vivo por Noelia Antelo, en violín, y Juan Pablo Cadierno, en piano.

El punto de partida son imágenes que las intérpretes no conocen previamente y que cambian en cada función. Al encontrarse con ellas, las bailarinas construyen sus movimientos en tiempo real, mientras la música responde también a ese acontecimiento. La imagen no funciona como una ilustración de la danza ni como algo que deba ser reproducido: es un estímulo capaz de desencadenar una experiencia corporal.

La propuesta retoma así una investigación sobre la traducción entre lenguajes. Una forma visual puede encontrar su equivalente momentáneo en un gesto, una tensión, un desplazamiento o un sonido. La traducción no busca conservar intacto aquello que estaba en la imagen, sino descubrir qué puede producir cuando atraviesa otros cuerpos.

La casa introduce una segunda capa. Su historia puede pensarse como una memoria material que no necesita permanecer inmóvil para conservarse. En lugar de imaginar el pasado como algo que simplemente debe ser representado, La Casa del Otro Lado permite pensarlo como algo capaz de adquirir nuevamente presencia a través de cuerpos, objetos e imágenes.

En ese sentido, la Casa Serafina puede funcionar como una suerte de Solaris arquitectónico: un espacio donde las huellas de quienes lo habitaron no aparecen únicamente como información histórica, sino que pueden afectar la experiencia de quienes llegan después. La arquitectura guarda algo de las vidas que pasaron por ella, pero son los cuerpos presentes los que vuelven a poner esas huellas en circulación.

La figura de Serafina resulta especialmente significativa dentro de esta memoria. Nieta de Lucía Aráoz, conocida como la “Rubia de la Patria”, perteneció a una época en la que la participación pública de las mujeres encontraba fuertes restricciones. Sin embargo, desarrolló una intensa actividad social y filantrópica y participó de iniciativas vinculadas al trabajo obrero y al cuidado de la primera infancia. También destinó una de las manzanas que había heredado a los salesianos, donde posteriormente se levantaría el Colegio Tulio García Fernández.

Su experiencia no necesita ser reconstruida dentro de la obra para seguir produciendo efectos. Basta con que exista la casa, con sus dimensiones, sus habitaciones y sus transformaciones, para que ese pasado forme parte de aquello que los nuevos habitantes encuentran.

Aquí aparece otra posibilidad: el cuerpo como contagio de una experiencia. Una experiencia no permanece necesariamente encerrada en quien la vivió. Puede pasar a otros a través de un espacio, una imagen, un objeto o una forma de mirar. La arquitectura puede convertirse, entonces, en un dispositivo de memoria, pero también de imaginación: quienes ingresan en ella no reciben simplemente el pasado, sino que comienzan a producir su propia experiencia a partir de sus rastros.

Eso es lo que la obra pone en juego con las imágenes. Las bailarinas reciben algo que no conocen y deben responder desde el presente. El espectador observa ese proceso y, al mismo tiempo, completa aquello que ve con su propio imaginario. La experiencia se desplaza así de un cuerpo a otro, sin repetirse exactamente en ninguno.

Un registro publicado en el Instagram de La Casa del Otro Lado permite asomarse a este proceso antes de las funciones. El video funciona como un laboratorio abierto, un ensayo y un adelanto de la obra en el que puede verse parte de la exploración de los cuerpos y de la instalación dentro de la casa. No muestra simplemente un resultado terminado: permite observar cómo la propuesta va encontrando su forma en relación con la arquitectura.

Instagram de La Casa del Otro Lado

El carácter abierto de esa investigación será también parte de las funciones. Las imágenes se renovarán y las respuestas de las intérpretes y de los músicos surgirán en vivo. Por eso, cada presentación tendrá un desarrollo singular.

La presencia del público completa el dispositivo. Los espectadores compartirán el espacio con las artistas y podrán seguir el desplazamiento de las imágenes hacia el movimiento y el sonido. Durante aproximadamente cuarenta minutos, la antigua residencia dejará de funcionar únicamente como edificio histórico para convertirse en un territorio de experimentación.

La casa que alguna vez organizó una determinada forma de vida será habitada, por un momento, de otra manera. Sus espacios recibirán imágenes que nadie conocía de antemano, cuerpos que responden a ellas y sonidos que nacen en el mismo instante. El pasado no vuelve como una reconstrucción, vuelve como una posibilidad de experiencia.

La Casa del Otro Lado se presentará el 17 y 18 de septiembre a las 20 horas, en la Universidad San Pablo-T, 24 de Septiembre 476.

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