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Canción urgente para una lesbiana

“Hablar de las mujeres que luchan por otra forma de hacer política en el proceso democrático es fundamental. Las rosas de la resistencia nacen del asfalto, pero también vamos a estar con el puño cerrado hablando desde nuestro lugar de vida y resistencia. Mujeres negras, mujeres lesbianas, mujeres trans, mujeres que construyen esta ciudad.”

Marielle Franco pronunció esas palabras el pasado 8 de marzo en el último Plenario de la Cámara de Concejales de Río de Janeiro. La concejala del partido de izquierda brasileño PSOL fue asesinada a sus 38 años el miércoles por la noche cuando regresaba a su hogar. Tenía una hija de 19 años. Durante el plenario también había recordado que en 2017 hubo en su país una lesbiana asesinada por semana; lesbocidios, indicó. Marielle, mujer lesbiana y negra de la favela de Maré fue acribillada por ser todo eso, por desafiar a un sistema históricamente opresor. Una pericia indicó que las balas pertenecían a un lote comprado por la Policía Federal de Brasil.

 

La Pepa

Natalia “Pepa” Gaitán no era concejala, pero también fue asesinada por lesbiana y pobre, la Pepa incomodaba al sistema con su desobediencia de no ser lo que otros esperan que seamos. Era trabajadora social sin título y tenía 27 años el 7 de marzo de 2010 cuando Daniel Torres, el padrastro de su novia, la fusiló por la espalda en una calle del barrio Parque Liceo en la ciudad de Córdoba, Argentina. Desde entonces y cada 7 de marzo celebramos el Día de la Visibilidad Lésbica, recordando a la Pepa, porque ser visibles no es para nosotrxs un capricho de lingüística, ni se trata de una imposición, ser visibiles para nostrxs es cuestión de vida, resistencia y a veces, de muerte.

 

Crímenes de odio 

Llevamos un tiempo considerable señalando que los femicidios son el último eslabón de una cadena, el desenlace fatal de una serie de accionares machistas que habitan nuestra cotidianidad, micromachismos tales como el acoso callejero, el acoso verbal, la violencia simbólica hacia las mujeres, lesbianas y trans y otras formas ya demostradas de abuso. Llevamos un tiempo considerable recibiendo el apodo de feminazis, nos acusan de exageración en nuestros dichos y hechos, nos explican los hombres cómo y por qué debemos reaccionar. Nada es suficiente, pues una vez que hemos sido asesinadxs, siempre encuentran alguna forma de responsabilizarnos por los asesinatos de los que no se hace cargo un Estado obligado a garantizar los derechos de sus poblaciones y más aún de aquellas en situación de vulnerabilidad. Buen día, los hombres que nos asesinan no son monstruos enfermos, sino piezas fundamentales de un engranaje estatal que nos quiere invisibilizadas, silenciadas, paralizadas. Sí, ese nombre que las feminazis tanto pronunciamos: el patriarcado. Una vez más, el capricho en la insistencia del nombre no es una cuestión de lenguaje, sino más bien porque lo que no se nombra no existe, y nosotras existimos, resistimos y tenemos perfectamente ubicado al enemigo que buscamos destruir: Sistema, estamos acá para no dejarte dormir en tanto no nos dejes vivir.

 

Judicialización de la identidad

Entonces una de nuestras pequeñas (y enormes) batallas es poder nombrarnos como lesbianas, escribir la palabra L E S B I A N A, dibujar la palabra lesbiana, besar lesbianas, dormir con lesbianas, hacer el amor con lesbianas, casarnos con lesbianas, ser lesbianas, descubrirnos lesbianas.

 

Mariana y Rocío

Mariana Gómez (25) y Rocío Girat (24) viven en Buenos Aires y están casadas. El 2 de octubre del año pasado Mariana fue detenida por besarse con Rocío en la estación de trenes de Constitución y actualmente se encuentra procesada por la jueza María Fontbona de Pombo, quien a la velocidad de la luz solicitó al fiscal una inmediata acusación para Gómez. “Creo que hay un fuerte retroceso de derechos que es lo que hace que salgamos todes a manifestarnos a la calle, el movimiento feminista, activistas y organizaciones nos han apoyado muchísimo desde el momento cero”, señaló hoy Mariana a este medio y aseguró:

“Hay una cultura del odio socialmente muy instalada y avalada por quienes tienen poder. Luchamos ante todo para reinvindicarnos.”

Aquella tarde de Octubre cuando se llevaron a Mariana y un policía le pidió los datos a Girat, ella le indicó que estaba casada, pero el oficial escribió soltera. Ante la reiteración de la joven sobre su estado civil, el representante de las fuerzas de seguridad le pidió el certificado de casamiento. “¿Yo no sé a qué pareja hétero le piden un certificado”, declaró en su momento Rocío, quien en 2014 logró que la justicia condenara al hombre que la había violado y golpeado sistemáticamente entre los 13 y 17 años, su padrastro Marcelo Girat, ex oficial de la Armada Argentina.

 

Una piba en Resistencia

“Uno de ellos dice -Mirá, ésta es re torta-, y se me acercan por atrás poniéndome las manos en los ojos y automáticamente comienzan a golpearme diciéndome -lesbiana de mierda, sucia, asquerosa-“, relata una adolescente lesbiana de Chaco que el pasado 6 de marzo sufrió un ataque lesbofóbico por parte de un grupo de chicos. La joven también cuenta que llevaba puestas unas bermudas y que uno de los acosadores le dijo “afeitate las piernas, sucia” antes de comenzar a pegarle con un cinturón. Antes de irse le dejaron un mensaje: “Avisale a tus otras amiguitas lesbianas que se cuiden porque las vamos a garrotear a todas”.

Ésta fue la tercera golpiza que recibió la adolescente. La primera fue en su barrio, donde fue golpeada por lesbiana, quienes se encargaron de querer “corregirla” fueron sus vecinos. Y la segunda fue el año pasado, el último día del Encuentro Nacional de Mujeres en Chaco, cuando luego del cierre del encuentro un grupo de hombres salieron de caza en sus motos, con palos y golpeando a una gran cantidad de mujeres. Ella estaba sentada en la plaza cuando los tipos pasaban por ahí.

María Elena Romero es periodista, cooperativista y forma parte Horda de Lesbianas, un frente que une chicas con diferentes procedencias políticas y partidarias. Ella recuerda aquella última tarde del Encuentro en Chaco porque también fue una de las perseguidas: “Hubo una habilitación política y social ante la persecución y la violencia que sufrimos, y si bien se trata de una realidad, creo que el último año ha recrudecido mucho la violencia hacia las lesbianas chongas o pibas que llevamos los pañuelos a favor de la campaña por la despenalización del aborto”. Aquella tarde los hombres que las perseguían les decían que tenían que irse de allí:

“Nos decían que teníamos que irnos de ésta, que era su ciudad, por putas, lesbianas y aborteras”.

Además, la periodista cuenta que al hablar con otras compañeras, se enteraron que durante la noche de la peña del encuentro hubo compañerxs que habían sido amenazadxs con picanas por parte de varones que circulaban en autos: “Siempre se trataba de casos de chicas que se identificaban como lesbianas, bisexuales o pibes trans, cualquier disidencia sexual”.

Si llega a ser Tucumana

“Están alterando el orden”, dijo un policía a una pareja de chicas el pasado martes en Plaza Belgrano, según informa La Izquierda Diario. Nueva persecución y lesbofobia en el espacio público, cuenta una de las chicas de la pareja al diario mencionado: “Nos vino a decir que lo que estábamos haciendo estaba mal. Nos acostumbramos a eso, pero no tiene por qué ser así”.

Lo que ha pasado con estas chicas es uno más de todos estos hechos diseminados en el país y que tiene que ver con una vuelta hacia el orden y la disciplina de los cuerpos y de las sexualidades, sobre todo de las lesbianas por ser quienes nos escapamos del sistema que es la heterosexualidad obligatoria”, sostiene Renata Figueroa, que forma parte del equipo que coordina el archivo del activismo lésbico Potencia Tortillera y de socorro rosa Tucumán. Sin saber sobre el resto del contenido de esta nota, Renata nombra todos los casos de persecución ya mencionados y suma otro, el grupo de lesbianas detenidas y golpeadas en Neuquén en una marcha contra la extradición del líder mapuche Facundo Jones Huala: “Las golpearon por ser visiblemente lesbianas” y agrega: “Toda esta vuelta a la derecha que está sucediendo en el mundo, no podíamos evitar entrar en esa bolsa y la policía es la herramienta por excelencia que tienen para restablecer el orden”. La activista ve como importante y favorable la cantidad de lesbianas visibles en Tucumán, así como la organización para reaccionar ante estas situaciones:

“Acá ante la señal de lesbofobia la respuesta puede ser muy clara y muy importante y me parece que ahí está la clave”.

 

Resistencia y organización

En diferentes provincias se organizaron reuniones y asambleas para decidir cuáles serán las acciones que tomaremos ante el procesamiento de Mariana, ante la golpiza de la adolescente chaqueña, ante la persecución a las tucumanas, para seguir reclamando también para Higui la absolución, atacada por lesbiana y presa por defenderse ante una violación correctiva, para reclamar que exista un control hacia las fuerzas de seguridad, porque quienes deberían cuidarnos son quienes nos persiguen, nos criminalizan y nos matan. Hubo juntadas a lo largo de toda la semana, hoy habrá en Buenos Aires y Tucumán, la semana próxima en Chaco.

Vamos a estar con el puño cerrado hablando desde nuestro lugar de vida y resistencia. Vamos a defender nuestros cuerpos del disciplinamiento heteronormado que buscan imponernos. Vamos a vengarlas a todas y cada una de las pibas y compañeras que nos arrancaron, porque no es una cuestión de capricho lingüístico, el orgullo de ser lesbiana.

 

 

 

 

 

 

 

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