Todo sobre la reforma laboral libertaria
Este miércoles el Senado debate la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La sesión comenzará alrededor de las 11 y el oficialismo asegura contar con más de 40 votos para lograr la media sanción —necesitan al menos 37—. Según anticipó la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, el proyecto se votará por capítulos, una estrategia que ya se utilizó con el Presupuesto y que facilita la construcción de mayorías fragmentadas.
Mientras dentro del Congreso se negocian artículos, afuera el clima es otro: la CGT, las dos CTA y organizaciones políticas y sociales convocaron a movilizar desde las 15 frente al Parlamento. En distintas ciudades del país también habrá marchas. El gobierno ya activó el protocolo antipiquetes y advirtió que no tolerará cortes de calles. En Córdoba, antes de las 10 de la mañana, la jornada comenzó con represión y tres detenciones, entre ellas una trabajadora de prensa del medio independiente Enfant Terrible.
Uno de los puntos centrales es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo que financiará indemnizaciones por despido con aportes mensuales que hoy se destinan a la ANSES. Es decir, parte de los recursos de la seguridad social pasarán a nutrir un fondo para cubrir cesantías.
Tras negociaciones con la UCR, el fondo se dividirá en dos: las grandes empresas aportarán el 1% y las pymes entre 2,5% y 3%. El control quedará en manos de la Comisión Bicameral de Previsión Social.
El cambio no es técnico. Implica trasladar el esquema clásico de indemnización —que funcionaba como sanción económica ante el despido sin causa— hacia un sistema de capitalización anticipada. En términos prácticos, el despido deja de ser un costo extraordinario para convertirse en un gasto previsible y distribuido en el tiempo.
El riesgo es evidente: si despedir deja de tener un impacto financiero fuerte para la empresa, se debilita el poder disuasivo que protegía la estabilidad laboral. Al mismo tiempo, se tensiona el sistema previsional al redireccionar recursos que hoy sostienen jubilaciones y seguridad social.
En busca de votos, el gobierno acordó con la CGT mantener durante dos años el aporte solidario a los gremios —con un tope del 2%— y no reducir las cargas destinadas a las obras sociales, que continuarán en el 6%.
El mensaje es claro: la reforma avanza, pero preserva temporalmente ciertos intereses sindicales. No es un gesto menor. Es la construcción de gobernabilidad en un Congreso donde el oficialismo necesita aliados.
La calle como escenario político
La discusión no ocurre en abstracto. Ocurre con el Congreso vallado y con fuerzas de seguridad desplegadas bajo el protocolo antipiquetes. En Córdoba, la represión temprana marcó el tono de la jornada. Entre las personas detenidas hubo una trabajadora de prensa, lo que vuelve a encender alarmas sobre el derecho a informar en contextos de protesta.
La movilización no se limita a Buenos Aires. En Tucumán, docentes e investigadores universitarios, trabajadores de la educación privada, gremios de la salud, ferroviarios de Tafí Viejo y colectivos de mujeres y diversidades concentrarán a las 10 en Plaza Hipólito Yrigoyen y marcharán hacia Plaza Independencia para el acto central. En Córdoba, las centrales sindicales se reúnen desde las 11 en la histórica casa de los trabajadores, en Vélez Sarsfield 137, para respaldar la concentración frente al Congreso. Aunque no prosperó un paro general, varios gremios implementarán medidas de fuerza.
Más que una reforma: un cambio de paradigma
El gobierno presenta la reforma como una herramienta para generar empleo en un país con altos niveles de informalidad y estancamiento productivo. Pero el eje elegido es reducir costos laborales y reconfigurar derechos históricos conquistados tras décadas de lucha sindical.
La experiencia regional e internacional muestra que flexibilizar no necesariamente crea empleo sostenido; precariza -aún más- el existente. Cuando el despido se vuelve más barato y las sanciones por trabajo irregular se reducen, el equilibrio entre capital y trabajo se desplaza.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial y revisada por periodistas. Transparencia también es contar cómo producimos contenido.



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