Reavivar la llama: Imágenes para sostener el fuego
Cuando lanzamos la convocatoria para el 7 y 8 de marzo desde La Nota y Antro de Lesbianas, lo hicimos con una intención clara: reavivar la llama feminista en tiempos de intemperie. Convocamos a escribir, a recordar, a narrar. Pero también a mirar y a imaginar otras imágenes posibles.
Esta publicación reúne las obras visuales que llegaron como respuesta a ese llamado. Ilustraciones y fotografías que dialogan con la memoria, con la calle, con la historia y con los silencios. Archivo documental de la visibilidad lésbica, desde el lesbicidio de Pepa Gaitán, hasta hoy.
Lxs artistas que participan de esta convocatoria trabajan sobre esa frontera entre memoria y presente. Interrogan la épica, revisitan símbolos, recuperan escenas de lucha y nos recuerdan que la historia no es inmóvil: es un territorio en disputa.
Estas obras son parte de ese fuego colectivo que, aun en los momentos más adversos, se niega a apagarse.
Guadalupe Rearte. Artista visual
En este 8M, la ilustración se inscribe en la llamada “Batalla cultural” que padecen mujeres y diversidades en Argentina. En esta composición, propongo resignificar el gesto bélico, tensionando la tradición heroica desde una perspectiva crítica y feminista. El arma, la lanza, se transforma en aguja, una herramienta de reparación, remienda, unión, sutura. La aguja puede reparar las heridas simbólicas de la historia oficial, pero también puede bordar otras narrativas e incluso a la memoria. El caballo, figura asociada a la doma como metáfora de subordinación, acompaña pero desplaza el sentido hacia el cuidado.
El heroísmo, la patria y la épica bélica se encarnan exclusivamente en figuras masculinas. Los próceres son retratados en actitud de combate, reafirmando valores como la valentía, la supremacía y la dominación. Sin embargo, esta construcción visual no solo excluye otras luchas, como las vinculadas a la federalización de la nación, sino que también invisibiliza la participación de mujeres y diversidades en los procesos históricos. No existen en la tradición oficial retratos ecuestres de mujeres; su ausencia señala una omisión estructural en la memoria colectiva.
La presente obra parte de una imagen perteneciente a la cartelería histórica ubicada en el Parque Avellaneda, en las inmediaciones de La Ciudadela, espacio emblemático de las Batallas de Tucumán.

Aimé Celeste. Fotógrafa
Imagino paisajes del presente y del futuro próximo. Sin agua, la Tierra seca, incendiada, arrasada, ardiente, sedienta. Un planeta surcado por ríos de sangre de la existencia perdida. Hablo del territorio y del agua a partir de mis tejidos y fluídos propios, fusionándolos, pues los reconozco indivisibles. Cuerpo de Tierra y sangre de Luna. La sequía y la humedad que me conviven. Los ciclos de vida y muerte que reencarnan en mí. Y me tiño menstrual resistiendo a las violencias sobre nuestras cuerpas, como forma de recuperar nuestro poder censurado. Y entrego mi piel al deseo de que nuestras luchas puedan construir nuevas formas de buen vivir y a la confianza en el poder regenerador de la Madre Tierra; juntas sean capaces de fertilizar el desierto.
La imagen se compone de trece fotografías correspondientes a los 13 ciclos lunares a lo largo de un año. El formato circular dialoga con la forma de la luna y el carácter cíclico del período dispuestas en un trazado geométrico, aludiendo a la geometría sagrada del Universo. Las trece lunas están contenidas a su vez en la Chakana o Cruz andina, símbolo que representa a la Constelación de la Cruz del Sur en la cosmovisión de los pueblos originarios de Latinoamérica. En las sociedades prehispánicas la menstruación formaba parte de un equilibrio que trascendía lo individual para fusionarse con lo social, espiritual y las fuerzas de la naturaleza, una unidad cósmica interconectada. En lengua quechua, Chakana significa “escalera hacia lo elevado, puente hacia lo alto”, un canal de conexión entre el plano terrenal y el más allá, una referencia a la naturaleza espiritual del ciclo femenino.

Matilde Terán. Fotógrafa
Fotógrafa y constructora de archivo, Matilde Terán viene registrando desde hace años la mística de las marchas: los cuerpos pintados, los abrazos apretados, los carteles que dicen lo que a veces cuesta gritar, las miradas que se reconocen en medio de la multitud.
Su trabajo no se limita a documentar. Es memoria en movimiento. Cada imagen nutre un archivo colectivo que resiste al olvido y vuelve sobre la pregunta de quiénes hacen la historia y desde dónde. En sus fotografías, la calle no es solo escenario: es territorio político, es comunidad, es fuego compartido.
En este 8M, sus imágenes nos recuerdan que la llama feminista también se sostiene mirando hacia atrás para seguir avanzando.












El archivo
Infiltradxs tortillerxs, Lesbianxs des-organizadas, Lesbianxs de/desde Córdoba, nosotrxs lxs de siempre & algunxs otrxs somos un grupo de compañerxs y amigxs de las calles y el activismo. Venimos de trayectorias diversas y mutamos nuestras formas de nombrarnos, pero sostenemos la insistencia en facilitar conversaciones e intervenciones con impacto en el espacio público local.
Activamos para los #7M y recuperamos la memoria de esos recorridos: del duelo y la exigencia de justicia a la celebración de nuestras existencias lésbicas. Creemos en la potencia afectiva, artística y política de habitar plazas y calles como práctica de resistencia, encuentro y transformación cultural colectiva.
Archivo y memoria de acciones de 7M en Córdoba. Presentamos un recorte y todo se puede encontrar en Potencia Tortillera, archivo documental digitalizado del activismo lésbico, conformado por el registro de producciones gráficas y teóricas, registros fotográficos y sonoros, encuentros reflexivos y acciones callejeras de grupos y activistas lesbianas de diferentes momentos históricos, múltiples posiciones políticas, y diversas geografías de Argentina.
























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