En dos meses, 43 víctimas de violencia de género en Argentina
Entre el 1° de enero y el 28 de febrero de 2026 se registraron 43 víctimas de violencia de género en el país: 36 femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 1 transfemicidio y 6 femicidios vinculados de varones adultos y niños. Los datos surgen del nuevo informe del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, dirigido por La Casa del Encuentro.
Las cifras vuelven a exponer una trama estructural: 45 hijas e hijos quedaron sin madre, y casi la mitad (47%) son menores de edad. El 62% de los agresores eran parejas o exparejas, lo que confirma que el vínculo íntimo continúa siendo el principal factor de riesgo. El lugar más inseguro para una mujer en situación de violencia sigue siendo su propia casa: el 60% de los crímenes ocurrieron en la vivienda de la víctima o en el hogar compartido con el agresor.
La provincia de Buenos Aires concentra la mayor cantidad de casos (14), seguida por Santa Fe (4), Tucumán (3), Mendoza (3) y Santiago del Estero (3). Los femicidios, sin embargo, atraviesan todo el territorio nacional.
Edades, modalidades y contextos
La mayoría de las víctimas tenía entre 19 y 50 años. También se registró el asesinato de una víctima de 0 a 1 año. En cuanto a los agresores, predominan las edades entre 19 y 50 años.
Las modalidades de los crímenes muestran niveles extremos de violencia: 10 víctimas fueron baleadas, 9 apuñaladas y 6 golpeadas; también se registraron casos de estrangulamiento, degollamiento y descuartizamiento. Siete femicidas se suicidaron tras cometer el hecho.
Entre los datos adicionales relevados, se destaca que 5 víctimas habían realizado denuncias previas y 3 agresores tenían medidas cautelares dictadas. Tres pertenecían o habían pertenecido a fuerzas de seguridad. Además, hubo 4 casos con indicios de abuso sexual, una víctima embarazada y 2 femicidios en contexto de narcocriminalidad.
Qué es el femicidio en Argentina
El término femicidio se desarrolló como un concepto teórico-político para visibilizar las muertes violentas de mujeres por razones de género. En Argentina no existe como figura penal autónoma, pero en 2012 se sancionó la Ley 26.791, que modificó el artículo 80 del Código Penal e incorporó el femicidio como agravante del homicidio simple (inciso 11).
Ese inciso establece prisión perpetua para quien mate a una mujer cuando el hecho sea perpetrado por un hombre y medie violencia de género. En muchos casos también se aplica el inciso 1° del mismo artículo, que agrava los homicidios cometidos contra ascendientes, descendientes, cónyuges o personas con quienes se mantiene o mantuvo una relación de pareja, medie o no convivencia.
La tentativa también es violencia
A partir de este informe, el Observatorio incorporó la variable “tentativa de femicidio”, que será presentada en un documento aparte con los casos individualizados. En estos dos primeros meses del año se registraron 25 intentos de femicidio.
La tentativa ocurre cuando una persona inicia la ejecución del delito con intención de cometerlo, pero no logra consumarlo por causas ajenas a su voluntad. El Código Penal establece que, si la pena prevista es prisión perpetua, la tentativa será sancionada con prisión de 10 a 15 años. Es decir, los femicidios en grado de tentativa implican como mínimo una pena de 10 años.
Derechos humanos, no inseguridad
Desde la sociedad civil, el reclamo es claro: la violencia de género es un problema de derechos humanos, no un hecho aislado ni una cuestión de “inseguridad”. Detrás de cada número hay historias, familias, comunidades devastadas.
Las desigualdades estructurales —económicas, sociales, culturales— son el origen de estas violencias. En un contexto de ampliación de brechas y deterioro de las condiciones de vida, quienes atraviesan situaciones de violencia quedan aún más expuestas.
“Queremos un Estado que actúe y no destruya. Queremos un Estado que transforme”, señala el informe. La exigencia es concreta: políticas públicas efectivas, presupuesto, cumplimiento de las leyes vigentes y dispositivos de prevención y asistencia que funcionen.



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