La Nota Tucumán

¿Cómo se construye lx lesbianx? Un ensayo sobre el sexo de la Pepa

Actualidad

La excusa del 7M y el (re)encuentro lésbico cordobés de cada año. Por Pam Ceccoli1 y Lu(ciana) Almada2

LESBIAN*,
es el nombre que me dieron; el nombre que aprendí
para la vergüenza y el asco de mi misma; el nombre que
hacía de mi placer una tumba, una fosa común
de cuerpos malolientes; el nombre que usaba mi hermano
para maldecir; uno de los nombres del silencio; es el
nombre de una existencia indigna; el que convierte mis
besos en razón del estallido de la familia; el que define
mis actos como terrorismo para la especie
val flores³

¿Qué significa el 7M en este país? Para lesbianxs y activistas de la disidencia sexual es una fecha clave, instalada luego de un evento traumático para nuestras comunidades sexo-disidentes: el asesinato por razones de lesbo-odio de La Pepa Gaitán, un 6 de marzo de 2010 y cuyo fallecimiento –articulado a la negligencia de los sistemas estatales de salud y policiales por la tardanza en acercarse al lugar del disparo, una calle del barrio Parque Liceo II sección, en Córdoba Capital–, se dio en la cama de un hospital, al día siguiente.

La rápida organización de una coordinadora por el pedido de Justicia, movilizó activistas y personas que se fueron politizando en este hacer, y que luego, año tras año, recuerdan la fecha para visibilizar el caso, los odios y estigmas sociales, así como las existencias diversas y disidentes sexuales, a través de actividades en el espacio público. Muchas de ellas acompañadas por amigxs y familiares, donde la mamá de La Pepa, Graciela Vázquez, tomó el micrófono cada vez que pudo para gritar por justicia, para visibilizar que mataron a su hijx por ser lesbianx⁴.

En el afán por seguir interrogando aquello que hacemos como activistas, y como activistas de la disidencia sexual en particular y, porque es también una oportunidad de encontrar-nos, con lxs mismxs y con otrxs a preguntarnos ¿qué imaginaciones son posibles para nuestros activismos?, vamos a detenernos en una de esas actividades, la del 7M de 2024⁵. Vamos a mirar de cerca una intervención artística llevada a cabo, por un grupo de personas que firmamos como “lesbis des-organizadxs”⁶. Definimos este nombre un poco lúdicamente, para poner en evidencia que no estamos organizadxs orgánica ni jerárquicamente, somos personas de distintas identidades sexo-genéricas reunidas en un grupo de whatsapp (pero que compartimos el activismo local cordobés desde hace muchos años y desde diferentes formatos/formas de intervención), para pensar juntxs y artísticamente, algunas coyunturas y preocupaciones políticas, relacionadas con la disidencia sexual en tensión con otras marcaciones de desigualación (por ejemplo, la clase, la raza/racialización/color, el género, la edad, la sexualidad, las corporalidades), y nos interesa convocar a las propuestas desde este lugar, en un intento por distanciamiento de un activismo que, según leemos, tiene un hacer desde políticas identitarias como recurso predominante, que retomaremos hacia el final de esta presentación.

Este año, como otros 7M, se convocó en la plaza de la intendencia de la ciudad de Córdoba (sitio referenciado en cierta época como “el tortódromo” por la presencia de tortas jugando al fútbol, reuniéndose en el centro de la ciudad). Lugar elegido para realizar una radio abierta organizada por la Asamblea de Disidencias Sexuales Córdoba por un Plan de Lucha, formada este año frente a las políticas de gobierno mileísta, que titularon “Tortas al aire” y que decidimos apoyar, sumándonos con una propuesta artística.

En el flyer de convocatoria, invitamos a imaginar-nos ¿cómo se construye lx lesbianx?, convidando a la gente a llevar objetos de lo que pueda significar “lesbianitú” para cada unx: velas, flores, fotos, ositos de lx/s ex, libros o poemas, CDs, juguetes sexuales, banderas, pines, recuerdos… Un mix de elementos/objetos afectivos que pudieran conectar-nos con algo de eso que se activa los 7M, para ser “ofrendado”. La acción consistió en montar más de 50 cajones de verdura, con precintos y alambres, que nos encargamos de recolectar los días previos, con el objetivo de levantar una especie de “pared-repisa”, una estructura bastante grande de cajones que imaginamos como un encastre de múltiples sentidos/res de “lesbianitú”, donde la gente fuera colocando esos elementos que quiso acercar esa jornada calurosa de marzo.

Imagen de La Nota Tucumán

Contábamos con un mural realizado en papel del 7M de 2023, donde se invitó a la gente que llegó, en aquella oportunidad a la plaza, a jugar con la técnica de collage, para plasmar sentidos sobre la “visibilidad lésbica”. Luego, algunos meses después, volvimos a encontrarnos para intervenir sobre ese collage, para unir las piezas, imaginar destinos, intervenir con pinturas y otros materiales sobre el afiche, darle nuevas impresiones sobre lo ya impreso. Ese mural-pegatina fue la excusa que orientó esta intervención (hacía muchos meses que veníamos con la pregunta de dónde montarlo, cómo, si en un espacio público, en el barrio de La Pepa, en algún espacio de activismo de la ciudad, en algún lugar emblemático para nuestros activismos). Armar una especie de soporte donde visibilizarlo y, al mismo tiempo, transformarlo en algo más, darle nuevas perspectivas, sumarle tridimensionalidad, fue lo que finalmente decidimos, de cara a un nuevo 7M. Queríamos intentar evocar algo así como unos estantes, que podían ser también una trinchera, un refugio, un altar, un monumento, un rompecabezas. Por lo tanto, es una acción en secuencia, que comienza en 2023 y cuyas piezas se vuelven a juntar para formar otra cosa, un año después.

Con estas ideas e invitaciones, este 7M, nos reunimos en la plaza a eso de las 16 hs. y nos dispusimos a trabajar: recortamos el mural-collage en trozos que cubrieran uno de los fondos del cajón, hasta cubrirlos todos. Los precintamos y luego los elevamos, tira sobre tira, al costado de donde funcionaba, en paralelo, la radio abierta. La acción se realizó toda en vivo, en esa misma jornada. Se fueron sumando amigxs y activistas que nos acompañaron esta vez, y como lo hacen siempre, en la propuesta de esta acción concreta. Resultó una estructura frágil, por los vientos y por no contar con sogas que le dieran más estabilidad, además de que no pudimos (ni quisimos) prever sus dimensiones monumentales. Sin embargo, se mantuvo en pie toda la jornada, e incluso hasta el día posterior, que nos encontraba en las calles nuevamente por un 8M, y nos permitía revisitar la plaza y ver las “ruinas” de esa intervención.

Sentidos que circula(ro)n entre lxs hacedorxs y quienes participaron/compartieron la jornada en la plaza

¿Qué sentidos sobre lx lesbianx aparecen durante esta fecha clave para los activismos lésbicxs y de la disidencia sexual? Mostrar algunas de las “instantáneas” de la jornada y compartir la voz colectiva que emergió esa tarde-noche, y en las semanas que siguieron, colabora en reconstruir los sentidos sobre las existencias lesbianxs como también acercarnos a las imaginaciones políticas que insisten en nuestros activismos. Para este ensayo, y como inicio de provisorios análisis, tomaremos las reflexiones que nos compartieron mediante conversaciones personales vía whatsapp, dos de lxs organizadorxs y dos de lxs asistentes: sole, Lau, Luce y Flor. Conversaciones que luego podremos profundizar con más integrantes y amigxs, en otras reflexiones que (nos) hacemos ante cada nueva “acción” que imaginamos juntxs.

Uno de los sentidos más recurrentes que circulan en torno a esta fecha es el del encuentro. Por ejemplo, sole cuenta que hace muchos años se viene juntando con otrxs para imaginar intervenciones artísticas en el espacio público que sirvan para pensar la fecha y encontrarse para pensar y sostener una memoria más cercana y cotidiana a estos territorios. El rito, el volver a repetir el encuentro para la memoria y la existencia lésbica, y repetir en ese acto esos abrazos que dan cuenta de un sostén ante el dolor y la alegría. A lo que Lau señala como un estar juntxs para tratar de entender por qué nos siguen pasando esas violencias, el sostenerse y a(r)marse entre sí; un sostén que es también roce y placer, agrega Flor.

De esos planteos se desprende que la memoria aparece no sólo como resistencia sino como existencia. Por lo cual, cada 7M es una excusa para resistir y denunciar ese entramado social de odio que persiste, y para existir, cada día, en esos encuentros, en esa colectividad que hace comunidad afectiva. Un (r)existir que, a la mirada de Flor, conlleva una insistencia, un hartazgo: un insistir de que acá estamos, deseantes, hasta hartar.

Por su parte, sole dice que lo lesbianx se construye en relación a los vínculos que vamos armando para escapar a este sistema cis-heteronormado, que trata de ponerle una pregunta a nuestra forma de estar en el mundo que suele ser capitalista, que suele ser vaciada o trivializada en sus sentidos de resistencia (y, por eso, hay muchos chistes respecto al mito de cómo se relacionan lxs lesbianxs entre sí). Entonces, lo sexual está en siempre traer esa pregunta de cómo nos relacionamos, y cómo se arma el deseo lésbico, que no sea individual, ni reproduciendo normas sexuales, y ello no desde la diferenciación de los vínculos (que también unx podría hacer entre amantes, amistades, amores), sino pensándolos en general, en términos de erotismo. Lo que remarca sole, entonces, es el encuentro pero en formas particulares de construir los vínculos en esos encuentros. Y allí, agregamos la voz de Flor que habla de ternura, placer, y que Luce refiere como complicidad.

Lau, en ese sentido, dice que es el preguntarse sobre los deseos, andar por la vida cuestionando lo que se supone tendría que ser y vincularse con otrxs, cuestionando la institución de lo familiar como el único destino. Por eso, Luce dice que la acción artística habilita(ba) construir lx lesbianx desde el color, la textura, el goce, la diversión del encontrarse, y no tan sólo desde esa idea más arraigada de “construir un altar”, para favorecer modos alegres del duelar y del estar-entre-vivxs: mostrar lo vital cuando resuena aún los odios sociales.

Interpelaciones encarnadas sobre el sexo de La Pepa

¿Qué nos aporta a pensar una perspectiva prosexo, situada en el hoy, de las resonancias del caso de La Pepa? ¿Cómo era La Pepa deseante, cuando el crimen de odio por razones sexo-genéricas, tiene la fuerza del horror que lo tiñe todo? ¿Pensar sobre el sexo de La Pepa no es, acaso, el querer pensar sobre los placeres nuestros como potencia movilizadora?

Con esta intervención como material de análisis nos propusimos, para esta ocasión, poner en escena el debate en esta mesa llamada Escrito en sexo, interpelaciones e imaginaciones corporales, sobre el sexo como posibilidad de comprensión para nuestros haceres activistas, cuando suelen erigirse en torno a casos de muerte y hostigamiento a personas particulares, con identidades, expresiones y/u orientaciones sexo-generizadas diversas, disidentes, no heterosexuales.

Si consideramos que hay un contexto que sostiene el odio a las diferencias sexuales, sociales, raciales, corporales, y que los marcos morales son punitivistas, tememos que nuestros activismos hagan ejercicios de memoria re-instalando discursos cristalizantes, sacralizantes, de “buenas víctimas”, para conseguir el apoyo público, y con ello, producir efectos que vuelvan a borrar aspectos negativizados en lo social respecto del sexo. Acaso, La Pepa “promiscua”, que “tenía mucho levante en el barrio”, que “paseaba a todas en su moto”, que salía con una chica pero que amaba también a la mamá de esa chica, por ejemplo, ¿es posible como figura que encabeza un día de visibilidad lésbica? Por otra parte, ¿qué ejercicios de la sexualidad y qué expresiones identitarias construía La Pepa, pero que a los fines de “unificar la lucha”, se borronean cada 7M?

Los discursos que nos ubican en lugares de estigma, desprecio, no vienen solo de los sectores de derecha sino también de ciertos progresismos. Esos discursos pinkwashing que desde las “buenas intenciones”, no dejan de traccionar frente a nuestras existencias, desexualizando, homogeneizando, higienizando las miradas, para ser mostradas y ser reconocidas como personas “normales”. Poder preguntarnos hoy, para y entre nosotrxs: ¿Quién fue La Pepa y cómo fue leída su lesbianitud? ¿Qué prácticas fueron condenadas, celebradas, invisibilizadas? Interrogantes que nos posibilitan encontrar estelas, huellas, líneas de sentido diferentes para movilizar nuevas imaginaciones políticas y afectivas, pero también eróticas y sexuales9.

Ante este marco, y con la inquietud respecto a imaginar algún futuro de desobediencia corpo-sexual: ¿qué posibilidades deseantes habilita u obstruye una mirada lesbo-transfeminista pro-sexo aquí y ahora? ¿Qué sigue incomodando dentro de nuestras luchas? ¿Qué nos sigue interpelando de su sexualidad? ¿Cómo nombrar el sexo en términos de afectividad cuando lo atraviesa la muerte? ¿Cómo intercalar la violencia, no en una versión estigmatizante, patologizante y/o peligrosa, sino como parte de una trama más compleja, de vidas que también son posibles? ¿Desde qué imágenes podemos evocar su/nuestro deseo?

A casi 15 años, y con el presente igual (o peor) de cruel y odiante, queremos pensar críticamente nuestros activismos, qué se hilvana ahí una vez que pasó el crimen. Hacernos la pregunta incómoda por la lejanía de nuestros activismos y que es lo que nos aúna para armar comunidad, aunque “lleguemos tarde”, para honrar lxs (nuestrxs) muertxs.

Este trabajo propone preguntas, interpelaciones e incomodidades, frente a cada 7M y a cada acontecimiento de odio que nos sacude. Y con esas inquietudes, imaginar posibles acciones, artístico-culturales como preferimos activar, en el espacio público para insistir, para hartar, para memorializar, para visibilizar esos/nuestros dolores y placeres frente al entramado social opresivo. Propuestas que habiliten los encuentros donde abrazar nuestras diferencias, reparar las alas, y proseguir viaje entre vivxs y muertxs. El presente nos avasalla con sus violencias y nos demanda acción, puesto que siempre hay urgencias que atender. ¿Cómo podemos pensar e imaginar otras formas políticas si no es volviendo a mirar y pensar el pasado, haciendo memoria de ese pasado? Sin embargo, ¿es otra vez lo mismo? ¿Somos nosotrxs lxs mismxs? ¿Qué lecciones aprendimos, cuáles nos quedan por descubrir?

Si el activismo LGBTIQA+ contemporáneo, no hace(mos) el esfuerzo por revisar el pasado, si se legitima en torno a las figuras que cristalizan en representaciones de injusticia, duelo, lucha heroica, exitosa, individualizante, y para ello tienen(mos) que sostener las invisibilizaciones respecto a esas vidas-en-vida, con todas sus contradicciones y complejidades, entonces ¿es un activismo vaciado del sentido político? ¿Cómo podríamos ejercitar una memoria activa?

Sostener los conflictos, atender a las posibles cooptaciones estatales y mercantiles, visibilizar los erotismos que circulan en los encuentros de lucha política, entre otras estrategias, son claves para retornar (o construir) una justicia erótica. 

Para finalizar, y en relación a esto último, nos gustaría plantear que las acciones activistas en el espacio público, desde el lenguaje y las herramientas artísticas, es para esta grupalidad en vaivén, un motor clave desde donde disputar y proponer nuevas narrativas, sensibilidades e imaginaciones. Nos posicionamos desde un hacer aRtivista que promueva justicias eróticas, que desde val flores y beto Canseco, son pensadas “como articulación de dos derechos, habitualmente considerados como derechos escindidos en los discursos sociales -insoslayablemente derechos sexuales-, y también en ciertas corrientes feministas: el derecho al placer sexual y el derecho a la protección contra la violencia sexual”, y en esa línea de sentidos, pensar acciones aRtivistas que interpelen las deseabilidades que se construyen desde los discursos sociales, como desde el propio activismo.

¹ Área Feminismos, Género y Sexualidades, Centro de Investigaciones de la Facultad de Filosofía y Humanidades, Centro de Estudios Avanzados, Universidad Nacional de Córdoba – El Deleite de los Cuerpos.

² Centro de Estudios Avanzados, Facultad de Ciencias Sociales, Secretaría de Ciencia y Técnica, Universidad Nacional de Córdoba – Red por el Reconocimiento del Trabajo Sexual.

³ Fragmento del texto/manifiesto de val flores a raíz de la Masacre de Barracas. Recuperado a partir de:
https://escritoshereticos.blogspot.com/2024/05/lesbians-nuestras-vidas-importan.html?view=flipcard

⁴ Graciela falleció en abril de 2018, dejamos una nota como referencia:
https://www.laizquierdadiario.com/Fallecio-Graciela-Vazquez-la-mama-de-la-Pepa-Gaitan
También el siguiente video, como muestra de los discursos “típicos” que Graciela gritaba en cada evento al que era invitada por aquellos años. Recuperado a partir de:
https://www.youtube.com/watch?v=1OxnXP1GU4k

⁵ Aunque es ineludible hacer lecturas cruzadas con el contexto actual de liberalismo de ultra-derecha fascista, negacionista, y en el evento tristemente conocido como la “Masacre de Barracas”, aludiendo al triple lesbicidio, donde, otra vez, un tipo (pero que sabemos lo hace en el marco de un sistema social que avala) ataca la diferencia, intenta desaparecer las existencias sexuadas no heterosexuales, en mayo de 2024, asesinando a Pamela, Roxana y Andrea, y dejando malherida a Sofía.

⁶ Aquí es clave remarcar que nos interesa pensar los espacios activistas más allá de las personas que los van configurando, justamente porque esa conjunción de personas es cambiante, algunxs permanecen, otrxs se van, otrxs re-aparecen, etcétera y, sin embargo, podemos decir que la lucha por disputar acerca de que las vidas sexo disidentes importan es lo que tracciona el accionar político y afectivo. También fuimos cambiando las formas del nombrarnos, a veces “infiltradxs tortillerxs”, a veces “tortas en la calle”, pero siempre insistentes en accionar desde lenguajes, herramientas, sentires artístico-políticos desde la disidencia sexual y corporal que nos inquieta. Este escrito es por ello colectivo, da cuenta de alguno de esos trasfondos que son nuestra red y con quienes sostenemos la vida en complicidad.

⁸ Un video que muestra el montaje y que fue usado para la exposición en las Jornadas:
https://youtu.be/_T3mAeQ2F-M

⁹ Quienes escribimos, también hemos trabajado en torno al borramiento de la palabra lesbiana en un mural en los laterales de la cancha de Belgrano. Para ver el texto, Cfr. Almada, L. y Ceccoli, P. (2024) “Asesinada por lesbiana. Ensayo sobre lo que deja una pasión”. En Actas 1° Jornadas de Teorías Tortilleras. En prensa.


Referencias

Almada, L. y Ceccoli, P. (2024). Asesinada por lesbiana. Ensayo sobre lo que deja una pasión. En Actas 1° Jornadas de Teorías Tortilleras, Córdoba. En prensa.

Canseco, A. (2018). Eroticidades precarias. La ontología corporal de Judith Butler. Editorial Asentamiento y Sexualidades doctas.

flores, v. (2024). Lesbians, nuestras vidas importan!*. En Escritos heréticos. Recuperado a partir de:
https://escritoshereticos.blogspot.com/2024/05/lesbians-nuestras-vidas-importan.html?view=flipcard

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