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Un homenaje a Mujeres Argentinas en las voces del Coro de la Facultad de Medicina

En un homenaje a las figuras femeninas más destacadas de la historia del país, el coro de la Facultad de Medicina de la UNT cierra el año con un espectáculo el 10 de diciembre. Desde la Nota hablamos con Mariana Stambole, directora del coro.

El coro de la Facultad de Medicina de la UNT cierra esta temporada con el ciclo “Mujeres Argentinas”, de Ariel Ramírez y Félix Luna, en un arreglo para coro y conjunto instrumental de Marcelo ValvaLa cita es el domingo 10 de Diciembre a las 21 en el Auditorio de la Facultad de Derecho UNT, 25 de mayo 471.

El espectáculo ofrece estas ocho obras que se sirven de especies musicales del folclore para homenajear a algunas de las figuras femeninas más destacadas de la historia del país.

“La Cantata Mujeres Argentinas es en sí un homenaje a mujeres que dejaron su impronta en la historia argentina, en esa lucha de la  independencia que quedó registrada como un proceso reservado a los hombres”, cuenta a La Nota Mariana Stambole, directora del coro. “Mujeres Argentinas nos muestra cabalmente la valentía con la que las mujeres se involucraban -desafiando estereotipos, convenciones  de género y prejuicios sociales- para hacer suya la patria o defender la libertad, la justicia, la verdad. Cada una de las protagonistas cuenta una historia que perfectamente podría extrapolarse como símbolo de todas las luchas a lo largo de la historia de la humanidad que la mujer ha tenido que enfrentar para conseguir la igualdad de derechos en un mundo de hombres.  El magnífico arreglo coral que hizo Marcelo Valva posibilita poner en nuestras voces esas historias, apropiárnoslas y compartirlas desde el lenguaje del arte,  como una pequeña contribución  para la construcción de la equidad”.

Con músicos invitados y la integración de elementos de otros lenguajes artísticos, proponen una presentación muy dinámica y emocionante. En percusión, estarán Pablo Narvaja y Ruth Trejo, en guitarra Santiago Mema, y en contrabajo Laura Martínez. Además participará Angélica Camuñas como Intérprete Teatral y Solista Vocal, y la coreógrafa Eugenia Rufino.

El Coro de la Facultad de Medicina se inició en el año 1998 como entidad independiente, y en 2006 entabló vínculo con la Facultad de Medicina. Impulsado desde el concepto de promoción de salud y calidad de vida, este espacio es abierto a estudiantes universitarios, profesionales de diferentes carreras de la UNT y público en general. Desde su creación está dirigido por Mariana Stambole.

“Éste, como los últimos años del coro, ha sido muy enriquecedor e intenso. Hemos participado de dos proyectos con la Orquesta Sinfónica, el primero vinculado a este concierto: interpretamos en primera audición en Tucumán la versión para Coro y orquesta de Mujeres Argentinas también de autoría del compositor y pianista Marcelo Valva. También fuimos invitados para Cerati Sinfónico, cuyo éxito dio lugar a  la programación de  cuatro fechas para los conciertos, que se desarrollaron en el Teatro Alberdi a sala llena”.

La obra de Ramírez y Luna rinde homenaje a ocho mujeres:

Mariquita Sánchez: La anfitriona de tertulias

Buenos Aires 1786 – Buenos Aires 1868
Fue una patriota argentina, cuya tertulia convocó los principales personajes de su tiempo. Quizá una de las primeras mujeres activas en la política. 
Sagaz cronista, defensora de la necesidad de educación para las mujeres, Sánchez de Thompson fue sin duda influyente en el proceso revolucionario de 1810.
Su emblemática casa en la calle Unquera (actualmente Florida al 200) era lugar de interminables tertulias con personalidades destacadas. Allí se abordaban todos los temas: desde literatura a política. Es ampliamente recordada en la tradición histórica argentina porque la Marcha Patriótica (actual Himno Nacional Argentino) fue cantada por primera vez en su casa, el 14 de mayo de 1813.

Dorotea Bazán: la cautiva

Es necesario aclarar que al igual que en el caso de la Gringa Chaqueña, Dorotea Bazán es un personaje ficticio que encarna la imagen y la situación de las mujeres cautivas de los indios ranqueles en la Pampa, y fue tomada del relato “Una Excursión a los Indios Ranqueles” de Lucio V. Mansilla.
Dorotea, habiendo sido raptada de niña por los indios, cuando es rescatada por capitán al mando de las Fuerzas Nacionales luego de muchos años de estar cautiva, se niega a volver con él, prefiriendo quedarse a compartir el destino de su gente ranquel, aunque esto signifique sufrir junto a éstos últimos la derrota.
Junto a muchos otros relatos, el ejemplo de Dorotea refleja la realidad de las historias de amor entre indios y blancos, entre la “civilización” y la Pampa inmensa.

Juana Azurduy: La mujer revolucionaria

Toroca 1780 – Sucre 1862. Con su marido y sus hijos, formaron parte de los ejércitos populares y organizaron al escuadrón los Leales, donde Juana no era la única mujer. En 1810 se sumaron al ejército libertador bajo el mando de Manuel Belgrano, quien le entregó su espada a Juana, en reconocimiento por su valor en combate. Participó activamente del proceso de liberación del Perú y el gobierno de Buenos Aires le otorgó el rango de teniente coronel. Sin embargo, las condiciones no fueron siempre propicias, sus 4 hijos mayores murieron de hambre y su marido murió en manos de los Realistas, dejándola viuda y embarazada. Tras dedicar su vida a liberar a su pueblo del dominio español, se vio obligada a malvivir en la miseria en Salta y Jujuy, sin respuestas favorables de los dirigentes políticos. Allí murió, sin poder regresar a su ciudad natal.

Manuela la Tucumana: La defensora del pueblo

Tucumán 1780 aprox. – defunción desconocida. Luchó en la reconquista de Buenos Aires de 1806 durante las Invasiones Inglesas. Su participación fue considerada heroica durante la última batalla por haber luchado cuerpo a cuerpo con un soldado inglés al que desarmó. Su papel fue reconocido por el comandante de las fuerzas de Buenos Aires, Santiago de Liniers, quien la declaró heroína distinguida con el grado de Alférez, con goce de sueldo.

Gringa chaqueña: La mujer que dio vida al campo estéril

Impulsados por la política inmigratoria de finales del siglo XIX en la Argentina, un grupo de inmigrantes italianos que llegaron a nuestro país, no estaban conformes con el ofrecimiento de convertirse en arrendatarios en las provincias de Entre Ríos y Santa Fe. La comisión Nacional de Inmigraciones decidió enviarlos a Chaco, a ubicarse la colonia de Resistencia, prevista ya en la ley sancionada por Sarmiento en 1874. Contra todo pronóstico, lograron sobrevivir, trabajar la tierra y adaptarse a las arduas condiciones climáticas y selváticas. Gringa Chaqueña es, entonces, imagen y memoria, representación viva y homenaje a la perseverancia de las mujeres inmigrantes que participaron activamente en este proceso.

Rosarito Vera: La dulce maestra

Atiles 1872/3 – La Rioja 1950. Destacada educadora y pedagoga argentina. Llamada “la maestra de la Patria”, su gran preocupación fue la educación de la primera infancia y la formación docente. Fundó el primer jardín de infantes. Recorrió Argentina impulsando la enseñanza, dictando cursos y conferencias y transmitiendo las nuevas técnicas en la creación de bibliotecas.

 

 

 

Guadalupe Cuenca: la mujer que espera

Nacida en Chuquisaca (actual Bolivia) a finales del siglo XVIII, se negó a ir al convento dónde su madre planeaba que pase su vida y se casó el 20 de mayo de 1804 en esa misma ciudad, donde conoció a Mariano Moreno que cursaba abogacía y teología en la Universidad local. Al año siguiente llegaron a Buenos Aires, con un hijo de ocho meses. Moreno debió embarcarse para Europa el 25 de enero de 1811 y comenzó entonces una correspondencia, por parte de Guadalupe, que duró varios meses, con la dolorosa particularidad de que no llegaron a manos de Moreno, pues la primera, fechada el 14 de marzo, fue escrita diez días después de la muerte de Mariano en alta mar. _Se calcula que ella recibió la noticia del fallecimiento de Mariano en agosto_. Acosada por las privaciones, solicitó al gobierno una pensión, que le fue concedida. Su hijo siguió la carrera militar y se alejó del país en la época de Rosas, regresando luego con Guadalupe, que falleció en Buenos Aires el 1º de septiembre de 1854.

Alfonsina Storni

Capriasca 1892 – Mar del Plata 1938. Ya mucho se ha escrito y hablado sobre la muerte de Alfonsina. Por eso queremos hablar de su vida.
Nació en Suiza a finales del S. XIX, pero sus padres regresaron a la Argentina, donde transcurrió toda su vida. Desde niña sobresalió por un carácter curioso e imaginativo. Tuvo que dejar la escuela para poder trabajar y ayudar a su familia, pero esto no le impidió poder terminar, más adelante, sus estudios de maestra rural.
Logró independizarse porque no estaba conforme con el trabajo familiar.
Hizo una gira teatral por el país. Trabajó como maestra. Se sabe que cantaba. Fue madre soltera, gremialista, feminista…
La misma poeta dijo alguna vez: “Me llamaron Alfonsina que quiere decir dispuesta a todo”. Y de hecho lo estaba, porque no se detuvo ante nada, hasta el último momento hizo lo que consideró necesario para tener el control de su vida, del dolor. Y seguirá sin detenerse, porque el legado su poesía nos seguirá deslumbrando al igual que la imagen de su despedida.

 

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