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“El tiempo de la impunidad para los abusadores debe terminar”

La Colectiva Actrices Argentinas denunciaron por abuso sexual a Juan Darthés. En una conferencia de prensa, el colectivo que reúne a más de 500 actrices, leyó un comunicado y luego, a través de un video, la víctima, Thelma Fardin relató los hechos. Sucedió hace nueve años mientras estaban de gira en Nicaragua donde está radicada la denuncia. El hashtag #MiraComoNosPonemos inundó las redes sociales y aún sigue resonando.

Juntas y acompañadas. Así se vio a la Colectiva Actrices Argentinas en la tarde de ayer, durante la conferencia de prensa, donde la joven actriz Thelma Fardin denunció públicamente al actor Juan Darthés

El escenario elegido fue un teatro en calle Corrientes, y la puesta en escena hizo temblar los cimientos del patriarcado, y aún siguen resonando los efectos multiplicadores de cuando una mujer toma la palabra y se anima a denunciar. 

Entre todas, leyeron un comunicador cuidadosamente redactado, donde denunciaron las relaciones de poder que se tejen dentro de la industria del espectáculo y como, sistemáticamente, se encubren situaciones abusos y violencias. 

Según una encuesta reciente de SAGAI (Sociedad Argentina de Gestión de Actores Intérpretes), el 66% de les intérpretes afirmó haber sido víctima de algún tipo de acoso y/o abuso sexual en el ejercicio de la profesión. “Se parece más a una norma que a una excepción”, expresaron en el comunicado.

La denuncia penal fue radicada la semana pasada en Nicaragua en la Unidad Especializada de delitos contra la Violencia de Género del Ministerio Público, donde sucedieron los hechos. Según la legislación vigente en aquel país, el delito no prescribe y prevee penas de hasta 20 años de prisión. 

Luego, Thelma contó paso a paso cómo sucedieron los hechos. “Durante nueve años mantuve en silencio lo que me pasó, hasta que hace unos meses, estaba en un programa infantil muy exitoso, tenía 16 años, era una nena. El único actor adulto que viajaba en el grupo tenía 45 años. Una noche comenzó a besarme el cuelo y yo le dije que no. Me agarró la mano, me hizo que lo tocara y me dijo ‘Mirá como me ponés’, haciéndome sentir su erección. Yo seguía diciendo que no. Me tiró en la cama, me corrió el shorcito y empezó a practicarme sexo oral. Yo seguía diciendo que no”, relató la actriz entre lágrimas. También contó que alguien del hotel que tocó la puerta casualmente, y gracias a ello, pudo salir de esa situación. “Cuando lo conté por suerte me encontré rodeada de gente dispuestas a acompañarme y sobre todo darme mucho amor”, expresó la actriz.

Los hechos que relata Thelma Fardin fueron durante una gira con la exitosa gira “Patito feo”, que fue producida por Ideas del Sur, distribuida por Televisa y emitida por El Trece.

La construcción colectiva de Actrices Argentina hace eco en la forma de construir que tiene el feminismo. La exposición a la que fue sometida Calu Rivero, cuando a comienzo de año realizó la primer denuncia pública contra Darthés, derivó en la necesidad de realizar denuncias más contundentes y un acompañamiento colectivo para que las víctimas no queden ni solas, ni expuestas. 

Así, la frase “si tocan a una, respondemos todas”, cobra más vigencia que nunca. Hoy, un día después de que todo el país escuchara el relato en primera persona de una víctima de abuso sexual, las redes sociales se inundaron de testimonios, denuncias, mensajes de apoyo y compañía. La lucha femenina abrió un camino despojando para siempre el silencios y los miedos.

Compartimos el comunicado completo de la Colectiva Actrices Argentinas

La colectiva Actrices Argentinas convoca a esta conferencia de prensa para acompañar la denuncia penal radicada en Nicaragua en la Unidad Especializada de delitos contra la Violencia de Género del Ministerio Público realizada por nuestra compañera Thelma Fardin contra Juan Darthés. Venimos trabajando, teniendo regularmente asambleas en las que reflexionamos sobre temas relacionados con nuestro oficio. Estas asambleas han dado un marco de contención para que podamos hablar y decir lo que nos pasa. Por eso hoy estamos acá.

Como ya sabemos, el movimiento de mujeres y otras diversidades sexuales se propone desterrar un régimen de violencia e impunidad sostenido tanto desde el estado, como en cada espacio donde se juegan relaciones de poder. Están presentes en nuestros trabajos y lugares de formación.

El precio que nos ha sido impuesto a la hora de desarrollarnos profesionalmente ha sido el de callar y someternos. Según una encuesta reciente de SAGAI, el 66% de les intérpretes afirmó haber sido víctima de algún tipo de acoso y/o abuso sexual en el ejercicio de la profesión. Se parece más a una norma que a una excepción. Porque, ¿a quién vamos a denunciar? ¿Al jefe de casting? ¿Al dueño de la productora? ¿Al director de la obra o película? ¿Al maestro de teatro?

Es sabido que éste es un fenómeno que ha sacudido internacionalmente a la industria del espectáculo y es funcional a ella. Hoy decimos Basta. Escúchennos: el tiempo de la impunidad para los abusadores debe terminar.

Las actrices somos ignoradas al denunciar y exponer los abusos. Se duda sistemáticamente de nuestras voces, de nuestros testimonios. En nuestro ámbito laboral  se nos aísla frente a vivencias traumáticas que están naturalizadas, que llevan a veces años identificar y poner en palabras.  Mientras tanto, el abusador habla, actúa y trabaja con total impunidad, y pretende hacer a la víctima responsable de su propio abuso.

En nuestro medio, la opresión y cosificación son moneda corriente. Se erotiza y sobreexpone a niñes y adolescentes en la industria del entretenimiento. Estamos casi siempre desprotegidas por quienes nos contratan.  Por ejemplo, se envía a menores de edad de gira sin tutelaje suficiente y adecuado. En nuestro medio no hay protocolos  de acción frente a casos de abuso; y la  lista podría seguir es inmensa.

Necesitamos herramientas para enfrentar estas cuestiones que ademas se ven agudizadas por la precariedad laboral y la falta de trabajo. Contra todas esas formas de violencia y para que esto cambie, nos ponemos a trabajar desde hoy  para dar esa batalla.

Donde la Justicia y el estado obstaculizan, desestiman, demoran, estigmatizan a las víctimas o fallan en forma aberrante a favor de los victimarios, como en el caso de Lucía Pérez, nos convocamos para decir basta. Porque el tiempo del silencio se terminó.

Asimismo, deploramos que algunos medios intenten llevar la atención hacia el costado más morboso de los conflictos mientras acallan las problemáticas laborales de fondo. Se vuelven  cómplices. Le pedimos a la prensa responsabilidad en el seguimiento de este tema y de otros similares.

Los abusadores tienen el privilegio de  utilizar el sistema de justicia para disciplinarnos. Buscan callarnos iniciando contra quienes se atreven a romper el silencio causas por Daños y Perjuicios o denuncias penales. Mientras las víctimas sufren las prescripciones, dilaciones, malos tratos y descreimiento por parte del aparato judicial. 

Thelma pudo radicar la denuncia penal en la justicia pero otras compañeras que narraron haber sido violentadas por  el mismo sujeto, no pudieron avanzar judicialmente.

La justicia no actúa con perspectiva de genero. Animarse a hacer una denuncia es un acto arriesgado cuando el poder judicial nos pone en el banquillo de las acusadas preguntando cómo nos vestimos, qué tipo de vida llevamos o si provocamos los ataques. Frente a este maltrato, está indiferencia y mordaza legal, las actrices nos organizamos.

Frente al “Mirá cómo me ponés”, nosotras decimos “Mirá cómo nos ponemos”. Nos ponemos fuertes, unidas, frente a tu violencia y tu  impunidad, estamos juntas.

Que se haga justicia por nuestra compañera y por todes.

Esto recién empieza.

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