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Actualidad

El cuento del piercing. Denuncias por abuso a un reconocido tatuador tucumano inundaron las redes sociales

A través de las redes sociales, mujeres de diferentes edades, denunciaron el acoso sufrido en un local de tatuajes y perforaciones del centro de San Miguel de Tucumán.

Desde las denuncias a Cristian Aldana, hasta las más recientes contra el cantante de Salta la Banca, las redes sociales funcionaron como una poderosa herramienta para denunciar abusos que de otra forma nunca hubieran salido a luz.

A través de Twitter, la usuaria @Dolo_Morgan expresó en 140 caracteres haberse dado cuenta que a ella y a su tía les había ocurrido una situación similar con años de diferencia: el perforador Sebastián Dip, de la casa de tatuajes Incubo, luego de realizar su trabajo, les ofrecía “una perforación íntima”, “que les quedaría muy bien”.

“¿A cuántas de ustedes en Incubo el gordo pajero dueño les ofreció un piercing ‘íntimo’ e intentó manosearlas?” escribió. La respuesta de otras usuarias de twitter fue inmediata. Una catarata de experiencias similares inundo las redes sociales para mostrar que el accionar de Dip no era aislado sino sistemático y mantenido durante los años.

Algunas de las denuncias se remontan al año 2000, otras apenas de unas semanas atrás. Todos los testimonios tienen de protagonista a Sebastián Dip, quien se aprovechaba el contexto laboral y la privacidad.

Como sucede en muchos de los casos de denuncias, sólo hace falta que una persona se anime a pronunciar el abuso en voz alta para que otras puedan expresarlo también. “No me di cuenta”, “Me dio miedo”, “Me sentía tan mal”, “Pensé que era una exagerada”, son algunas de las frases que las mujeres que se animaron a denunciar utilizaron para explicar porque no denunciaron antes.

La casa de tatuajes aún no hizo ningún descargo público y se desconoce si las denuncias pasarán a una instancia judicial. Sebastián Dip se comunicó ayer con una radio local donde hizo declaraciones al respecto, pero sin hacerse cargo de las denuncias que pesan en su contra.

 

Escrito por

www.lanotatucuman.com

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